Cuando la sociedad quiere, triunfa. Ocurrió contra el pretendido recorte de clases y el evidente aumento de vacaciones a tres meses, propuesto por Mario Delgado. Todo mundo rechazó la propuesta que, en principio, aceptó Sheinbaum por afirmar aquél “unanimidad” de titulares de Educación estatales. Delgado creyó popular y distractora sin igual su iniciativa frente a escándalos narcopolíticos y huachicoleros (a los que él no escapa), y la justa futbolera mundial, que al pueblo no entusiasma POR TRANSMISIONES RESTRINGIDAS ( De paga). Fue obligado a rectificar. Su único acierto fue decir que las escuelas son guarderías en el último tramo del calendario. Eso porque no sabe qué hacer. ¡Extrañamos a Vasconcelos, Torres Bodet, Yáñez y Reyes Heroles!
