Dice el dicho que, si ya haces un favor, lo hagas completo.
Tampoco soslayo la fuerza de algunas personas para cargar garrafones de agua de veinte kilos (o hasta más) en cada brazo. Nunca se extrañó tanto al repartidor de garrafones, ese ser capaz de subir hasta cuatro pisos para instalar el vital líquido en el despachador.
A los brillantes creadores de las plantas potabilizadoras —con las que se quiere paliar la crisis del agua sucia— nunca se les ocurrió pensar en el acarreo: los adultos y adultas mayores, definitivamente, no pueden llevarse los garrafones a sus casas.
Por eso, el que hace un favor, o lo hace completo o no lo hace. Así dice el refrán.
Pilón
Pues el gobierno del estado nos ofreció —hace poco— un gran concierto donde estuvo un cantante que acumula a su alrededor nueve muertes en cinco hechos violentos distintos en los últimos diez años.
Más emoción no se puede pedir.
