Filósofos bicentenarios en un mundo irreal

Filósofos bicentenarios en un mundo irreal…

Alfonszo Rubio Delgado

 

Los filósofos actuales, han perdido el rumbo. No solo los mexicanos, pues a nivel global, se ha declarado a la filosofía, como disciplina no prioritaria, para el conocimiento humano. Ello en el tratado de Bolonia. Tratadistas, especialistas en filosofía de esto y de aquello no logran entender qué está pasando, pues la rutina analítica, la falta de creatividad, el revisionismo y el descanso excesivos han matado a la gallina de los huevos de oro. Pues tan impuestos estamos a que sean otros los que nos surten de ideas que dejamos esa labor para pensadores de ultramar. De allende nuestras fronteras. Pues es más fácil hacer análisis del pensamiento de otros que, crear el sistema propio. Prueba de ello es el hecho de que, en América Latina, donde se concentra el mayor número de filósofos satélites, no ha salido uno solo de la talla de Hegel, Kant o alguno de ellos.

Sin embargo, existen hegelianos en todas sus modalidades, kantianos en todas sus posibilidades y hasta se agregan nuevas logias, para distinguirse de aquellas. Ello parece una costumbre social que se extiende a todos los niveles pues no solo en la filosofía sino también en otros órdenes como el religioso y el político, las sectas proliferan, basadas en un orden de ideas seguro y probado.  Nos hemos conformado con el poco honroso título de muñecos de ventrílocuo, y en nuestros lares nos peleamos el honor de ser el que mejor interpreta o entiende a aquel filósofo que un día existió porque lo prueban sus escritos. Esta pobre dinámica ha abarcado hasta los europeos. Aquí y allá, por lo que se destacan los filósofos actuales, es por tener el conocimiento democráticamente más acertado sobre Kant, Hegel o Marx. Pero no por haber creado un sistema como el de aquellos.

Curiosamente están tan adelantados a su tiempo que todas las mentes de todos los pensadores no son suficientes para descifrar toda la verdad oculta en aquellos códigos ultrasecretos y ultra valiosos. Pero esas concesiones fuera de contexto han empobrecido a nuestra disciplina. Todo porque de ella se han apoderado una serie de mamadores de la ubre de Sofía. Mismos que a la postre se ven como parásitos. Pues no ofrecen nada a la filosofía, pero si la despojan de todo.  Los recursos reunidos por Sofía, se los han llevado estos tipos con suerte, pero sin filosofía. Han ocupado puestos elevados en las universidades y en ocasiones, si no es que siempre, han impedido que los verdaderos  filósofos  asciendan a esos puestos, reservados única y exclusivamente para ellos. Luego, el verdadero Filósofo, tiene que tirarse a la indigencia, jornalero, cargador, albañil o aquello que le permita sobrevivir. Todo ello porque tipos irresponsables y estériles filosóficamente hablando, se adueñan de los recursos que, socialmente, deberían ser de aquellos.

Mas en particular en nuestro país tenemos casos patéticos como los de individuos cuyos pensamientos no habiendo prosperado y ya entrados en edad de jubilación no quieren dejar sus puestos. Les parece imposible que sus análisis, artículos y demás elementos que ellos consideran filosóficos de primer nivel, no hayan prosperado. Y esperan, por ahí con su pelo pintado para aparentar más juventud el momento en que Sofía les haga justicia. Esto es, trascender a nivel internacional y que la comunidad filosófica mundial acomode sus retratos en la fila de los grandes. Y aunque intuyen que ese momento no llegará, esperan hasta el último minuto mismo que consideran el emancipador.

Ahora bien, esos filósofos, de filosofía inútil, que se han apoderado de nuestras instituciones, tienen las siguientes características. 1.- no se encuentran convencidos de que sus ideas sirvan para algo. 2.- Cuando su sociedad se encuentra en crisis, y son convocados a apoyar, no se prestan para ello e impiden que otros lo hagan. 3.- Se sienten parte de los buenos, considerando al gobierno, o a la clase política, los malos. Son inflexibles en ese aspecto y cuando algún compañero les sugiere participar en la solución a los problemas sociales, hacen gestos, señas corporales y aducen razones tendientes a descalificar la acción de las autoridades. 4.- Se sienten ajenos al problema y no son capaces de diagnosticar y curar la enfermedad social presente en la crisis. 5.- No son capaces de entender que, del mismo presupuesto gubernamental, ellos devengan su salario. 6.- No captan el tiempo en que su país les convoca a aportar ideas para salir de la emergencia lo que propicia que a la postre, se den problemas como los de guerra civil. Cuando este fenómeno se presenta, huyen al extranjero donde pretenden llamar más la atención de lo que lo hicieron en su país. 7.- Cobran muy bien y su salario no lo perdonan. Nunca aportan una sola quincena de su vida útil.

Países en los que los filósofos, se destacan, no por sus capacidades y habilidades, sino por ser políticamente favorecidos, son países filosóficamente aniquilados. Luego los verdaderos filósofos deben ser convocados. Encauzados a participar de la solución de los problemas propios de aquel país. De otra forma, las calamidades humanas amenazarán de muerte a aquel desdichado estado. Mismo que se niega a organizarse con base en las habilidades y capacidades de los que le son propios.

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