Por: Eduardo Esquivel Torres
Miércoles 24 de septiembre de 2025.- El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, extendió una disculpa pública formal por las omisiones estatales de los últimos 15 años en la gestión de casos de personas desaparecidas, un acto impulsado por una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Esta declaración, que el gobernador calificó como una obligación personal y no solo institucional, buscó reconocer el enorme dolor de las familias al tiempo que abre la puerta a un nuevo camino de reparación.
Aunque las familias, como María Natividad Guerrero, expresaron sentimientos encontrados debido a la tristeza por los 15 años sin saber de sus seres queridos, reconocieron la apertura del gobernador para admitir las fallas del estado en la búsqueda e investigación.
Se espera que este evento marque un antes y un después en la lucha contra las desapariciones que continúan afectando al estado.
“Ofrezco una disculpa pública a doña Nati, a don Ernesto, a don Ramón, a Diego, a Michelle, a Fidel Cedano Sandoval, a María Teresita Jesús Vílchez Verduzco, a Rosalina Michel Cedano Chávez y a Azucena Guadalupe Cedano Chávez. Sé que ninguna disculpa borra el enorme dolor ni tampoco devuelve el tiempo, pero sí puede abrir un nuevo camino”, sostuvo el mandatario estatal.
La disculpa se dirige a las familias de Dalia Guadalupe Cruz Guerrero, Luis Ramón Enciso Ramírez, Bernardo y Carolina Naranjo García, quienes desaparecieron el 30 de septiembre de 2010 en los límites de Zacatecas y Jalisco. Este acto se hace en recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Previamente, el gobernador se reunió con colectivos de búsqueda y les presentó avances en el apoyo a las familias.
Por su parte, una de las familiares, María Natividad Guerrero, recordó que el pasado 14 de agosto la Fiscalía de Jalisco ofreció una disculpa, pero aseguró que esta fue revictimizante. Reconoce la apertura del Gobernador de Jalisco para reconocer las omisiones que tuvo el estado en la búsqueda e investigación del caso.
Externó que le deja sentimientos encontrados. “Por un lado se reconoce mi voz, por otro, me siento triste porque ha sido un largo caminar de 15 años sin saber de mi hija y mi yerno”.
“Espero que este evento pueda marcar un antes y un después frente al gran dolor que vive el estado. Las desapariciones no paran lamentablemente, cada día siguen desapareciendo personas”.




