Michoacán.-Silvano Aureoles Conejo, gobernador de Michoacán, reveló que ante la negativa del gobierno federal de dar por concluido el convenio de descentralización del sistema educativo y que, en el caso de Michoacán, éste pase nuevamente a manos de la Secretaría de Educación Pública, realizará una huelga de hambre y marchas a la Ciudad de México, hasta obtener una respuesta favorable a su solicitud.

El mandatario michoacano anunció que el gobierno de Michoacán dio por terminado el convenio firmado por las entidades federativas mediante el cual se descentralizó la educación básica y de escuelas normales, ya que las arcas del erario público están en crisis en la entidad.

El argumento, según Aureoles, es que las finanzas del estado no dan para cubrir la nómina magisterial.

“No hay para cerrar el mes de diciembre, la quincena y el aguinaldo. No es que no me importe la educación, pero ese tema no es mi responsabilidad, sino del gobierno federal. La administración tiene 30 días para nombrar un representante y solucionar el problema”, sentenció.

Indicó que las diversas modificaciones al acuerdo original, tanto en la distribución de recursos como en la operación de los mismos, “impuestos de manera unilateral”, por las secretarías de Hacienda y Educación

Pública (SEP), han generado un grave perjuicio a las finanzas públicas estatales, lo que “hace imposible continuar con los servicios a su cargo”.

Para ello, anunció la determinación de interpelar extrajudicialmente ante amaba dependencias para dar por terminado los convenios en un plazo de 30 días, “esperando la mejor respuesta con prontitud”.

En respuesta, el gobierno saliente de Enrique Peña Nieto rechazó volver a absorber esa responsabilidad.

“La SEP, a través de su Unidad Jurídica, antes de salir la administración anterior mandaron una respuesta “Huizachera” de que no se podía así, pero de la autoridad actual no hemos tenido respuesta”, denunció.

A decir de Aureoles Conejo ya hay más entidades que se han sumado a esa acción de regresar el sistema educativo a la federación y reiteró que es un tema en el que no va a claudicar.

“Si la próxima semana no hay una respuesta de la federación y tengo que encabezar una  movilización a la CDMX para que se regularicen los servicios educativos, lo voy a hacer. Si es necesario declararnos en huelga de hambre, también lo vamos a hacer”, advirtió.

Ante medios de comunicación, el mandatario perredista aclaró que su postura no es un capricho ni un desafío, sino es defender los servicios educativos en beneficio de niñas, niños y jóvenes michoacanos.

“Pero insisto: me declaro listo para construir un nuevo pacto educativo y que Michoacán regrese a la normalidad en los servicios educativos, pero no en condiciones inequitativas como ha sido hasta ahora”, concluyó.

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