Gobierno federal incumple a los maiceros

Agricultores del estado de Guanajuato bloquean la carretera de cuota León-Aguascalientes este lunes, en León (México). EFE/Luis Ramírez

Lunes 16 de febrero.- Luego de los bloqueos carreteros que paralizaron al menos 17 estados del país, productores de maíz denunciaron que los acuerdos alcanzados con el Gobierno federal no se han cumplido. Señalan que continúan sin poder comercializar sus cosechas y que tampoco han recibido los apoyos económicos prometidos para mitigar las pérdidas que detonaron la crisis.

Las protestas, que se extendieron por entidades como Jalisco, Guanajuato y Michoacán, obligaron a instalar mesas de negociación entre autoridades y representantes del sector. Como parte de los compromisos, se anunció un apoyo complementario de 950 pesos por tonelada y la implementación de mecanismos para mejorar el precio de comercialización.

No obstante, los agricultores sostienen que la problemática no sólo persiste, sino que se ha agravado. Julio César Cortés, productor de la región del Bajío, afirmó que actualmente hay más de un millón de toneladas de maíz almacenadas en bodegas sin posibilidad de venta.

“Hay parcelas que ni siquiera se han cosechado porque no hay dónde guardar el grano. El problema se intensificó en lugar de resolverse”, advirtió.

Los productores alertan que, de no colocarse la producción en el mercado, el maíz podría echarse a perder, lo que implicaría pérdidas totales para cientos de familias que dependen de esta actividad.

Cortés lamentó además que el apoyo prometido no ha llegado. “De los 950 pesos que nos dijeron que darían como complemento, no hay un solo productor que haya recibido un centavo”, aseguró.

El origen del conflicto se encuentra en el desplome de los precios del grano. Mientras los agricultores exigían un precio de garantía de entre seis mil 500 y siete mil 200 pesos por tonelada —cantidad que permitiría cubrir costos de semillas, fertilizantes, herbicidas y jornales—, en el mercado el maíz se está pagando por debajo de los cinco mil pesos, situación que mantiene en incertidumbre al sector.