Grandezas de la Nueva Galicia / XXXI

Grandezas de la Nueva Galicia / XXXI

Gabriel Michel Padilla

Lengua mexicana “corrupta” se hablaba en Tuxpan y alrededor

Es aquel pueblo de Tuxpan, de gran vecindad de indios nahuatlatos que hablan la lengua mexicana corrupta, y la misma hablan los de los otros lugarcillos de aquella guardianía. Todos caen en el obispado de Michoacán, como también lo está la guardianía de Colima. Está fundado Tuxpan en un llano entre algunos cerros y muchas barrancas, y aunque los cerros están apartados algún tanto, con todo eso es tierra caliente, pero no tanto como la de Colima; danse allí muchos aguacates, zapotes, guayabas, plátanos, chicozapotes y de la fruta que llaman bonetes de abad de las Indias; de las de Castilla se dan naranjas, limas y limones, danse cardos, coles, lechugas, y otras hortalizas y legumbres y viene a la plaza del pueblo un golpe de agua dulce encañada. El convento cuya vocación (advocación) es de San Juan Bautista, se va haciendo de adobes, cubierto de terrados y llevaba buen edificio, tiene una bonita huerta y moraban en él dos religiosos; visitólos el padre Comisario y detúvose allí y detúvose allí hasta el miércoles siguiente.  Acudieron en este tiempo los indios con sus presentes de fruta y pan de Castilla, no sólo los principales mercaderes, pero también los macehuales (que son gente común) y las viejas y las muchachas de la doctrina.

Junto a unas visitas de aquel convento hay una sierra grande de piedra de imán muy fina y muchos veneros de piedras blancas y coloradas transparentes de diferentes visos y maneras; hay también por allí unos de agua de oro (pepitas) el cual aunque se halla en polvo no se beneficia, como tampoco se benefician las piedras transparentes sobredichas; también se da en aquella tierra de Tuxpan y Colima mucha resina que llaman los mexicanos xuchicopale, muy medicinal y olorosa.

Capítulo17 (91)

De cómo el padre Comisario acabó de visitar los conventos de la parte de Xalisco y dio vuelta a Guadalajara de la provincia de Ávalos.

Jueves 26 de febrero de 1587

Salió el padre Comisario general de Tuxpan muy de madrugada, pasadas tres barrancas y otros tantos arroyos, por cada uno el suyo y después un río y otro arroyo, subió ya de día una cuesta algo empinada, luego entró en un valle en el cual pasó otros dos arroyos y otra vez el río sobredicho,

 Llegada a Tamazula

y finalmente andadas tres leguas largas, llegó al pueblo y convento de Tamazula, fundado junto al mismo río donde fue recibido de los indios con una danza y música de trompetas;

Escenificación de los estigmas de nuestro padre San Francisco

a la puerta de la iglesia tenían hecha una ramada, y en lo alto de ella puestos dos indios en hábito de frailes, representando a nuestro padre San Francisco, cuando en el monte Allberne recibió las llagas de manos de nuestro Señor en la figura de serafín y haciéndolo tan al vivo, que el que representaba a nuestro padre estuvo grandísimo rato levantados los brazos y puesto con las manos de la manera que estaba cuando las recibió y le suelen pintar, sin menear pie ni mano ni cabeza y sin pestañear ni quitar los ojos de un crucifijo que estaba en lo alto, que cierto provocaba a devoción; el pueblo es pequeño sus vecinos y los de sus visitas de aquellas presidencia son de una lengua particular que llaman Xilotlantzinco, la cual corre muchas leguas hacia el mar del Sur por partidos y visitas de clérigos; todos caen en Obispado de Michoacán y en la jurisdicción de México pero son de la parte de Xalisco por la razón ya dicha. El convento es asimismo pequeño, de aposentos bajos hechos de adobes, con su iglesia cubierta toda de paja y moraba en él sólo un fraile; visitólo el padre Comisario y detúvose allí todo aquel día: en aquel capítulo se deshizo aquella presidencia y quedaron aquellos pueblos por la visita del convento de Tuxpan.

La famosa mina de plata de Morcillo

En aquella comarca hay muchas y muy buenas aguas y algunas estancias de ganado mayor y menor, allí también está la mina afamada de Morcillo, que fue un español de este nombre que la descubrió, de la cual, se dice, se sacaba tanta plata que cuando el Morcillo la fue a registrar, la tomó la justicia para el rey, y que permitió Dios que por esa codicia nunca más la pudieron hallar. Pero no obstante esto, cuando el padre Comisario llegó a Tamazula, le afirmaron que ya se beneficiaba, y que el no haberse hecho en tiempos pasados fue porque se hundió, aunque otros decían que no, sino que se acabó, y que ahora la limpiaban para ver si mostraban algún metal.

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