Grandezas de la Nueva Galicia / XXXII

Grandezas de la Nueva Galicia / XXXII

Gabriel Michel Padilla

Viernes 27 de febrero de 1587

Salió el padre Comisario de madrugada de Tamazula, que andadas cinco leguas de camino llano y pasados en ellas tres arroyos y un río,

Llegada y convento y pueblo de Zapotlán. San Miguel Arcángel y Lucifer

llegó a las nueve de la mañana al pueblo y convento de Zapotlán, donde se le hizo muy buen recibimiento; saliéronle a recibir algunos de los españoles que residen en aquel pueblo un buen trecho de camino y acudieron luego los indios con algunas danzas vistosas; habían muchas ramadas y en la penúltima de ellas estaba en lo alto un indio vestido como ángel representando a San Miguel con una espada desnuda en la mano, como que hería a Lucifer, el cual era otro indio vestido a la manera y figura de dragón, que estaba dando bramidos debajo de los pies del ángel; en la última ramada representaron la Asunción de Nuestra Señora (que es la advocación de aquel convento), todo en lengua mexicana aunque brevemente.

La laguna de Zapotlán con mucho pescado blanco

Está el pueblo de Zapotlán en un valle o llano junto a una laguna que cría mucho y muy buen pescado blanco, no muy lejos de la sierra Nevada y volcán de Zapotitlán, el cual aquella mañana echó de sí tanto humo, que de ello se hizo una nube muy grande. Es aquel pueblo de mediana vecindad, de ellos son náhoas y de ellos hablan la lengua tzaulteca, pero todos entienden la mexicana y en ella se confiesan y se les predica, como también lo hacen los de Tamazula. Ellos y los de las visitas que son de la misma lengua caen en el obispado de Michoacán y en jurisdicción de México, pero son de la parte de Xalisco, como los de Tuxpan; moraban en Zapotlán como veinte españoles mercaderes y tratantes y tienen algunas estancias.

Descripción del convento de Zapotlán

El convento estaba acabado con su claustro, dormitorios e iglesia, todo pequeño y viejo, hecho de adobes y cubierto de paja, tiene una buena huerta, a la cual entra un golpe de agua grande, danse en ella nueces y otras frutas de tierra templada y había en ello puerros muchos y muy buenos. Danse muchos ajos y son tantos y tan buenos los que en aquel pueblo se cogen, que tienen fama en toda la tierra de Xalisco, a la cual los llevan los indios a vender; moraban en aquel convento dos religiosos, visitólos el padre Comisario y detúvose con ellos aquel día y el siguiente: acudieron los indios con sus presentes de pescado, melones y pan de Castilla.

Domingo 1 de marzo de 1587

Salió antes que amaneciera de Zapotlán y pasados dos arroyuelos y una ciénaga por una calzada y muchas portezuelas de madera, y andada legua y media, pasó ya de día junto a un poblezuelo de pocas casas llamado San Sebastián, visita de Zapotlán y andada otra legua y media en que se bajan unas cuestas pequeñas, llegó a otro pueblo, visita del pueblo de Sayula, llamado Axomaxac.

Disparos de salva de arcabuces en su llegada a Sayula

De media legua antes de llegar el padre Comisario a este pueblo, le salieron a recibir muchos españoles de Sayula, y le hicieron la salva disparando sus arcabuces, luego acudieron infinidad de indios a hacerle fiesta, y llegando al pueblo salieron otros muchos a tomar su bendición. Pasó de largo por debajo de los arcos que tenían hechos y andada otra buena legua, acompañado de españoles y de indios e indias, llegó al mismo pueblo de Sayula donde fue recibido con mucha solemnidad y gran concurso de gente; hubo música de trompetas, flautas y chirimías, sacaron muchas danzas y salieron muchos indios de a caballo, que iban corriendo delante del padre Comisario y otros de a pie en traje de chichimecas. Desde la entrada del pueblo hasta el convento que es un gran trecho, estaban las calles llenas de arcos y puestas en ellas muchas banderillas de paños muy galanos de las cuales había también mucho número a las puertas y por las paredes de las casas; la gente era mucha así indios como indias, chicos y grandes, y hacían tanto polvo que no se pudo dejara de probar aunque era en ayunas; llegado al convento, era tanta la prisa que se daban los indios a llegar a besar el hábito, que le apretaban y no le dejaban andar, tanta era su devoción. Dijo luego misa y predicó a los seglares españoles y a los frailes que llegaban a diez porque habían acudido muchos huéspedes.

Descripción del pueblo de Sayula, sus productos, su geografía.

El pueblo de Sayula es grande y de mucha vecindad, y de buen temple, danse en él y en aquella comarca muchas frutas de Castilla así como uvas, naranjas, membrillos, higos y granadas. Dase trigo y mucha y muy buena hortaliza. Está fundado aquel pueblo a la punta de un valle muy largo al abrigo de unas serrezuelas, de las cuales desciende un golpe de agua que entra en el pueblo y a la huerta del convento, los indios son muy devotos de nuestro estado y hay entre ellos muchos y muy gruesos mercaderes, en su tanto: ofrecieron al padre Comisario pescado, plátanos, huevos, pan de Castilla y algunos panes de sal de una laguna que está en el mismo valle, de la cual dirán adelante: los de Sayula y los otros pueblos de aquella guardianía tienen lengua particular llamada tzaulteca pero casi todos hablan y entienden la mexicana, y en ella se confiesan y se les predica, caen todos esos pueblos en el obispado de Xalisco y en la provincia de Ávalos, y son de la jurisdicción de México. El convento cuya advocación es nuestro padre San Francisco, es de mediana capacidad, de aposento bajos, hechos de adobes con su enmaderamiento y cubiertos de paja, la iglesia es de lo mismo hecha de tres naves, tiene una buena huerta de mucha arboleda y hortaliza, la cual se riega con el agua que viene de la sierra, como queda dicho; moraban allí dos religiosos, visitólos el padre Comisario y detúvose con ellos todo aquel día.

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