Grandezas de Nueva Galicia / XIX
Gabriel Michel Padilla
Rumbo a Centípac, exhibición ecuestre, arcos, mitotes y danzas
Dioles la bendición y gracias por lo que habían hecho y prosiguió su viaje la vía de Centípac, que está cuatro leguas de allí de camino llano y llegó hasta pasado en ellas un arroyo, con el sol recísimo saliéronle al encuentro ocho o diez indios de a caballo y fueron le haciendo fiesta un gran trecho dando grita y corriendo a sus caballos y recibiendo golpes de limones que otros indios de a pie des tiraban; a la entrada del pueblo tenían hechos muchos arcos y ramadas y a la puerta del patio de la iglesia; estaba junta toda la gente de aquel lugar y de otros de la comarca con un mitote o baile a su modo, y todos recibieron al padre Comisario con mucha devoción y contento.
Descripción de Centípac. Su clima, su lengua y peculiaridades
Está aquel pueblo, tres leguas de la Mar del Sur, es pequeño que aún no tiene cien vecinos, pero todos son gente devota; está situado en tierra muy calurosa muy poblada de mosquitos; la lengua materna y natural de los de aquel pueblo y de otros muchos de los de aquella guardianía que están a la banda del norte se llama pínutl o pinonuquia y esta misma dicen que es la de los coras y coanos Huaynamotecas, pero en otros pueblos que son los que están en la costa, hablan la lengua naarinuquia y en los unos y los otros se habla y se entiende la mexicana, solamente en un pueblo hay una lengua peregrina y todos caen en el obispado y jurisdicción de Guadalajara.
Pueblos lacustres, peces, minas, berenjenas, maíz, chile y mucho algodón
Dos de aquellos pueblos de la costa, están en unas islas dentro de dos lagunas y otros junto a un estero y en todos tres, se hacen grandes pesquerías de ostiones y otras pescados algunos pueblos de los de la parte del norte están en guerra y confinan con chichimecas de guerra y allí junto, hay unas minas de plata llamadas Tenamach, donde residen muchos españoles y un clérigo que les administra los santos sacramentos y si hubiese ministros se podría extender mucho por allí la fe y el santo evangelio; los indios de aquella guardianía son muy dóciles y domésticos y andan razonablemente vestidos al uso y traje de los de Xalisco y así también andan los de Acaponeta. Dase en aquella guardería de Centípac mucho algodón maíz y chile y muchas frutas y legumbres de tierra caliente, danse muchas berenjenas y hay tantas que están puestas dentro de los patios de las iglesias, por orden y concierto como si fueran matas de murta o de arrayán; duran en aquella Tierra dos y tres y aún cuatro años, y se hacen arbolillos.
Escasez de agua, río San Pedro, iglesia y convento: casa pobre
En Centípac hay falta de agua; se trae para beber del río grande que pasa una legua de allí; solía pasar el río de San Pedro por junto a las casas de Centípac y reventó la madre (el cauce) por donde venía y fuese toda el agua por otra parte que es por donde corre ahora, quedose la madre vieja en seco como ahora se ve. El convento es una casa pobre de aposentos altos con su corredor y su iglesia hecho todo de adobe y cubierto de paja; su vocación es de nuestro padre San Francisco moraba allí solo un religioso visitóle el padre Comisario y se detuvo con él hasta todo el jueves; ofrecieronle los indios muchas gallinas, lisas, pargos, ostiones y plátanos.
Viernes 30 de enero de 1587. Acualixtempa
Partió el padre comisario muy de madrugada de Centípac y andadas dos leguas de camino muy llano, llegó antes que fuese de día al pueblo de Santiago Tecomatlán, donde a la ida había tenido la fiesta de Santa Inés. Se detuvo allí como hora y media luego volvió a su tarea y andadas otras dos leguas pequeñas, también de buen camino, llego a Huitzcuintlan donde a la ida había estado el día de San Sebastián; allí le dieron los indios de comer aunque con gran persecución de mosquitos; después de comer y haber descansado un poco salió el padre Comisario de aquel pueblo y pasado el Río Grande como a la ida, dejó el camino que entonces había llevado y tomó otro más hacia el mediodía que le certificaron ser más corto y más llano y andadas por él largas cuatro leguas en que pasó muchas ciénagas secas que en tiempos de aguas estuvieron muy malas y pasado a la mitad del camino un riachuelo y después un arroyo llegó al ponerse el sol a un pequeño pueblo de la guardianía de Xalisco llamado Acualixtempa de indios de la lengua pinome,
Recepción con pregones de trompetas y banderas
donde fue muy bien recibido; salió un cuarto de legua del pueblo un indio a caballo con una bandera de tafetán colorado puesta en un asta muy larga con una cruz e imagen en lo alto en descubriendo al padre comisario volvió las riendas y vio a correr y avisó a los del pueblo del cual salieron los trompeteros y subidos en una ramada que para el efecto tenía hecha en el mismo camino comenzaron su música
Exhibición de chichimecas, plumajes, varillas cubiertas de pies de caimán
Luego de detrás de la ramada salieron seis indios de a pie en traje de chichimecas con muchas plumas en las cabezas y con a adargas hechas de varillas y cubiertas con cortezas de caimanes dando grita y tirándose unos a otros con limones ceutíes hasta llegar al pueblo donde en otra ramada estaban las chirimías y luego todas las demás gente puesta en procesión agradeció les el padre comisario su devoción y ellos le ofrecieron un gallo de la tierra muy grande y un palmito muy lindo que los hay por allí muchos y muy buenos. Es tierra aquella muy caliente dase mucho algodón, danse plátanos y anonas y miel blanca y muy buena pero también se dan y muchos mosquitos de los cuales hubo aquella noche gran persecución. El palmito sirvió de colación y el gallo se llevó al convento de Xalisco.
