Con el disfraz de nombramientos de coordinadores(as), “en defensa de la transformación y la soberanía”, en los 17 estados que tendrán elección de gobernadores(as) en 2027, Morena se adelanta a la oposición y a la ley en las campañas políticas, con el visto bueno de Sheinbaum.
Ella, si lo quiere, capitalizará esta coyuntura, que muy bien le cae tras ganarle la partida al de Palenque con el caso Rubén Rocha Moya, quien tuvo que pedir doble licencia (que será definitiva), con la designación de Graciela Domínguez como gobernadora e Imelda Castro en la coordinación y segura precandidata.
Con estas acciones, la presidenta puede y debe marcar su raya e independizarse ya de su mentor.
Es ahora, o nunca.




