Hurgar con catalejos

Hurgar con catalejos

Amado Aurelio Pérez

1990aapc@gmail.com

PRISMA VOLANTE: FANZINE DE LITERATURA & ARTEFACTOS ESTETICOS NùMERO XXI JUNIO 2026.  Una aproximación.

Toda lectura, supone un trascurso gráfico y sonoro, a partir del cual se provoca, en el mejor de los casos, el ensueño, la reflexión, el impulso, la memoria. Ciertamente lo que el poema dice, su significado, es esencial. (Si así no fuera, la traducción de la poesía sería auténticamente imposible). Pero la forma como el poema dice, su significante, es asimismo importante:  sin la elaboración del material lingüístico, la pura denotación del mensaje queda en el ámbito estrictamente comunicativo.

En su impulso primigenio, el poema debe ser canto, aliento bien timbrado, que aún en el mutismo de la lectura silenciosa pueda resonar en quien lo aprecia.

Prisma volante anda, anda suelta en la zoma metropolitana de Gdl., y como todos los instrumentos del ingenio no sólo es una manifestación, es también un regocijo para los amantes de la lectura. No deja fuera otras posibilidades del quehacer artístico, en su misión de abrir los ojos y saludear con un estribillo en código literario.

Camina de mano en mano y, como todo artefacto estético, viaja en transporte público y trashumante. A través de sus páginas deja ver paisajes agaveros, y la colonia que habita en la saturada metrópoli.

A través de ella se adivina la epifanía de nuevos creadores, sus revelaciones literarias, pero sobre todo la revelación y denuncia de lo que dice Lord Acton: “El poder envilece”. O esta otra: “El poder absoluto corrompe absolutamente”.  Y con la consigna de que el arte ilumina el ingenio y la imaginación nos lleva a leer y vivir, las cosas como son, aderezadas con otras fantasías.

Si lo pensamos desde un punto de vista fenomenológico, nos invita a transitar por la vida, experimentando a través de los sentidos, a narrar sin concesiones, para que el relato se vuelva deleitable gracias a la maestría de lo narrado, como en el texto de Ara Lima: Cementerio club:

 

Anoche soñé contigo, con tus ansias locas.

Caminábamos sobre Donceles una noche del ser.

Llovía y tú no parabas de hablar; bailabas a media calle, como acostumbras.

No recuerdo si nos dirigíamos al Salón Corona o al hotel de siempre. Me atacó 

Tu mirada, que entraba en otro recuerdo simultáneo;

Los mismos ojos se plasmaban sobre mi; su brillo

Inigualable, elnegro obsidiana, me llamaba.

Tu mirada era una toma en camara lenta, una puerta

Al vacio –o quiza a la eternidad— y en ese túnel

Misterioso de la noche nos quedamos prendidos.

 

Enseguida refunfuñaste algo –no recuerdo bien

qué—y luego comenzamos a cantar aquel himno,

ahora desmembrado y doloroso, cual COYOLXAUQUI.

 

            Oye, dime nena

            ¿A dónde ves ahora algo de mí

            Que no detestes-

 

Qué solo y triste voy a estar

En este cementerio.

Prisma volante nos recuerda, que la palabra se nutre de palabras, que no nace sólo del interior del creador, se apoya con lecturas, con la estratregia literaria y  conciencia  de otros creadores, que como ellos expresan el hastío contra la corrupciòn y el autoritarismo, son parte del choque de trenes entre la resistencia popular y la gestión de las élites que controlan la pobre participación presupuestaria para la cultura.

Pero no se piense que estos noveles escritores son puro voluntarismo. En sus letras tienen virtudes y es ahí donde funden la insistencia de hacer visible su valor colectivo.