Hurgar con catalejos
Amado Aurelio Pérez
1990 aapc@gmail.com

Adicto a la locución, la lectura, y la escritura, después de contribuir a la difusión de las letras producidas en nuestro Estado, Juan Romo, se decantó por la promoción del Cuento. Genero, que le permite, respetando los textos originales, adaptar un programa de medicina alternativa contra la depresión y otros tantos males descritos por los representantes de un universo poblado de nombres insignes como: Juan José Arreola, Agustin Yáñez, Luis Sandoval Godoy, Marco Aurelio Larios y Silvia Quezada, a quien debo la invitación para descubrir La Botica de los Cuentos, programa radiofónico del 104.3 de F.M. (radio udg).
“Yo quería recuperar la tradición de adaptar cuentos cortos, como lo hizo nuestro compañero David ‘El Negro’ Guerrero y gracias a la amistad y comprensión de la entonces directora de Radio UdeG, Julieta Marón, pudimos llevarlo a cabo. Comenzamos con cuentos escritos por mí, los produjimos y a Julieta le gustó, ahí le propuse el concepto del programa: adaptar los cuentos al formato radiofónico y además tener charlas con los escritores; así nació La Botica de los Cuentos”, comentó Juan Romo. En entrevista para la Gaceta Universitaria por Anashely Elizondo Corres el año pasado.
Con esa misma pasión de artesano, el interés por descubrir los secretos de las letras, le permitió abandonar un lugar cómodo y casi autodidacta, para adentrarse en los Talleres Literarios, y los guetos belicosos, de los proyectos editoriales.
Nada tiene de extraño, pues, que, bajo el sello editorial de la Universidad de Guadalajara, apareciera la primera edición de los relatos pulidos cada lunes en el taller online, que, con la Maestra Cecilia Magaña, y otros compañeros, con rigor y disciplina, hicieron marcha progresiva.
Recorrer los trece cuentos que forman: Completamente en vivo, equivale a viajar por la diversidad más reciente del Estado de Jalisco. Los trece cuentos comparten rasgos que, ante la existencia de flores, hormigas y hasta homínidos, una vez que llegaron a la placa de impresión, se vuelven protagonistas del presente, enraizados, en la tradición del texto, ese código que permite una revelación súbita. Implica interpretar la narración breve no solo por su trama lineal, sino desentrañando sus símbolos, metáforas y estructura condensada. Busca mediar entre el lector y el texto, revelando significados ocultos y actualizando su vigencia.
Transito o reposo, cada uno de los cuentos, es verdad literaria, y entre sus entresijos brota un festín de vida, que su autor concreto en palabras arriesgadas, que deben ser leídas, aun si se prescinde de todos los argumentos esgrimidos, para entablar otro diálogo para interpretar los disfraces del autor.




