Por: Josefina Real
25 de agosto de 2026.- Con el compromiso de poner en el centro a las personas y el cuidado del medio ambiente frente a los retos de las metrópolis modernas, la Universidad de Guadalajara (U de G) formalizó la tarde-noche de ayer el inicio de la Cátedra Kent Larson.
Se trata de un espacio interdisciplinario que vinculará el conocimiento científico con la resolución de los problemas urbanos cotidianos.
Durante la ceremonia de apertura, realizada en el Paraninfo Enrique Díaz de León, la rectora general de la U de G, Karla Planter Pérez, destacó que las ciudades actuales albergan contradicciones urgentes de atender.
“Nuestras metrópolis son centros maravillosos de innovación, de cultura y de oportunidades, pero también, sin duda alguna, son espacios donde se cruzan profundas contradicciones”.
Agregó que “en ellas coexisten el crecimiento desordenado, la escasez del agua, los retos de la movilidad, las desigualdades en los accesos a la vivienda y al espacio público, entre otros muchos desafíos”.
Dijo que los desafíos actuales ya no se pueden resolver con las herramientas rígidas del pasado ni desde visiones aisladas; “nos exigen adoptar enfoques inter y transdisciplinarios que pongan siempre en el centro a la persona y el cuidado del medio ambiente”.
Subrayó, además, el valor estratégico de albergar el City Science Lab en el Centro Universitario de Tlajomulco, el primer espacio en su tipo en América Latina dentro de la red del MIT, y celebró la disposición del académico estadounidense para colaborar hombro a hombro con la comunidad universitaria.
Por su parte, el arquitecto Kent Larson, director del grupo City Science en el MIT Media Lab, impartió la conferencia magistral “Diseñar para el cambio”, en la que advirtió sobre el desfasamiento entre el ritmo acelerado de la tecnología y la lentitud de los procesos urbanos tradicionales.
“Las ciudades se basan en la proximidad”, dijo, y señaló que son el lugar donde las ideas, las habilidades de las personas, el capital y las instituciones logran la masa crítica para innovar. Sin embargo, “estamos en un momento donde el reloj de la tecnología va muy rápido y el de las infraestructuras y normativas urbanas va muy lento. Necesitamos diseñar para el cambio”, expuso Larson.
Detalló herramientas de simulación con inteligencia artificial, sistemas de vivienda modular adaptativa y esquemas de movilidad ligera.
Resaltó el trabajo conjunto que su equipo ha realizado en Guadalajara con la universidad pública en asentamientos informales como Lomas del Centinela, enfocado en resolver de forma participativa el acceso y monitoreo del agua potable, uno de los principales problemas de esa zona.
“No trabajamos simplemente con instituciones, trabajamos con personas que entienden la visión y en quienes podemos confiar”. Añadió que se debe considerar cómo diseñar para el cambio, enriqueciendo las nuevas formas de gobernanza y la mejor tecnología disponible para convertir a las ciudades en un mejor lugar para la gente, aunque “son los alcaldes quienes toman la última decisión”.
Con la declaratoria inaugural de esta cátedra, la casa de estudios busca articular la labor de sus centros universitarios e institutos de investigación para desarrollar modelos de ciudad sostenibles, incluyentes y resilientes a largo plazo.




