El feminicidio en mayo de 2025, en Zapopan, de la influencer Valeria Márquez mientras transmitía desde su salón de belleza, y el homicidio el pasado día 4 de César Gastélum, en Culiacán, también mientras transmitía en directo en vía pública, se suman a gran número de fallecimientos trágicos, muy jóvenes —en vivo—, de creadores de contenido en México y el mundo, nos llevan a cuestionarnos si es meramente circunstancial o se convierte en una “moda” ir hasta el extremo del riesgo por una selfie, un like. Y, sobre todo, en busca de fama, poder, dinero. Bien pudieran no faltar compromisos inconfesables contraídos, ocasionalmente, con el crimen organizado. O, al contrario: quienes lo denuncian. Un fenómeno. Ya lo dirán sociólogos, psicoterapeutas y demás.




