En tanto que entre aficionados y hasta fanáticos al futbol prevalece casi la indiferencia de cara al Mundial de Futbol a jugarse en México, Canadá y EU, autoridades locales y federales, cedieron a la FIFA todos los privilegios que no encontró en los otros dos países: exención de impuestos, transporte gratuito y pago de seguridad y hasta el retiro de vendedores a más de dos kilómetros de estadios. Esto, de acuerdo con información de la columnista Peniley Ramírez. Jalisco, por lo pronto, se endeuda con un sistema de transporte al aeropuerto, arreglos de plazas y jardines, preferentemente por donde pasan los principales políticos y centro tapatío. El caldo, más caro que las albóndigas.



