La bandera de la justicia trae la paz

día de la bandera en México

En Temacapulín, somos vecinos de Nochistlán, Zacatecas, la Primera Guadalajara (1541). Y desde aquí acompañamos los festejos de la actual capital de Jalisco.

El 14 de febrero se festeja, como cada año en Guadalajara, un aniversario más de la gran ciudad tapatía (1542), llena de gloria, desarrollo, cultura, tradición y un buen clima que atrae a familias mexicanas y extranjeras a vivir en sus alrededores. Ya 484 años, que actualmente se celebran con mañanitas, chocolate caliente y picones, guardias de honor, conciertos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco y el ya tradicional medio maratón.

Ahora, con la cercanía del Mundial de Futbol, se han hecho adaptaciones a distintas obras públicas y monumentos. Se han generado expectativas extraordinarias para el turismo y la economía. Sin embargo, no todo es color de rosa.

Así como el 22 de abril de 1992 las explosiones del sector Reforma hicieron una gran herida a la ciudad, que todavía hasta la fecha guarda sinsabores e injusticias, los acontecimientos de este pasado 22 de febrero han marcado otra herida sin precedentes en el tema de seguridad para los jaliscienses y los miles de familias que se han ido avecindando de toda la República y de otros muchos países. Y se siente que México pasa por una nueva crisis. Si hace 6 años la pandemia COVID-19 nos sometió a cierto aislamiento y miedo, lo que hoy está sucediendo huele a “guerra”.

Los gobiernos en turno tienen una gran responsabilidad en todos los temas de seguridad, salud, transporte, educación, impartición de justicia y garantizar el respeto a los derechos humanos de la población. Para eso existen planes y protocolos bien definidos que se implementan de acuerdo a las necesidades ordinarias y extraordinarias.

Los ciudadanos, empresarios y empleados que impulsan la vida económica de la ciudad y del estado de Jalisco y otras regiones del país se mueven en las tareas cotidianas que producen bienes y servicios para la sobrevivencia de sus empresas y familias.

Así es que el caso de este fin de semana pasado provocó afectaciones severas a la seguridad, a la educación, la salud, a la economía y a los derechos humanos.

Esperamos que la impartición de justicia nos regrese la bandera de la paz. Hoy 24 de febrero tradicionalmente se celebra el Día de la Bandera.

Según la historia conocida en “México desconocido”:

“Celebrar el Día de la Bandera de México es rendir homenaje a uno de nuestros símbolos patrios más queridos… Esto se hace cada 24 de febrero de manera oficial desde 1940 por decreto del entonces presidente Lázaro Cárdenas; sin embargo, ¿sabes por qué se eligió este día?

La Bandera de México, junto con el Himno Nacional y el Escudo Nacional, es uno de nuestros símbolos patrios. Estos fueron establecidos con la idea de reforzar nuestra identidad nacional. Sin embargo, para que nuestra Bandera fuera tal como la conocemos hoy en día, tuvo que sufrir numerosos cambios.

Fue después de la Independencia y durante el gobierno de Agustín de Iturbide cuando se eligieron los colores definitivos de este símbolo: verde, blanco y rojo. Además, se decidió que estuvieran en posición vertical y se dispuso que al centro iría un águila portando una corona como símbolo del Primer Imperio Mexicano.

Cabe señalar que fue el 24 de febrero de 1821 cuando Iturbide decidió renovar nuestra Bandera. El encargo de la confección se lo hizo al sastre José Magdaleno Ocampo.

Ya en 1968, el Escudo Nacional fue rediseñado por el artista Francisco Eppens, quien lo dejó tal cual lo conocemos ahora. En ese mismo año, el presidente Gustavo Díaz Ordaz hizo pública la Ley sobre las características y el uso del Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales. En esta Ley se instituían las especificaciones de nuestros Símbolos, así como de las normas para respetarlos”.

Ahora la pregunta es: ¿Todas las mexicanas y mexicanos hacemos homenaje a la bandera de México?

Porque ante las crisis actuales en México y en Jalisco, se podría visualizar que algunos alzan las banderas de la cultura de la muerte, el odio, la venganza, la corrupción, la mentira, la avaricia… o como se conoce en la cultura cristiana dentro de esta cuaresma: abanderan los 7 pecados capitales. Y como dijo algún prójimo: “yo sé que este negocio es malo, pero vieras qué bonito es el dinero”.

Pero es más hermosa la justicia, la vida, la paz, la verdad, la libertad y todos los frutos del Espíritu Santo. Y no se trata de ser religiosos o no. Somos humanos con principios y valores que hemos heredado de las ciudadanas y ciudadanos de esta tierra bendita. Nuestros antepasados nos heredaron la gran bandera de la dignidad y nuestra tarea es enaltecerla y defenderla. No dejemos que nos venza el miedo. Empoderemos a nuestra sociedad con la organización capaz de transformar esta crisis en una gran oportunidad.

Y desde Temacapulín, Acasico y Palmarejo, seguimos la campaña de Volvamos a la Raíz.