La ciudad ha subido 3 grados desde 1964

CIUDAD DE MÉXICO, 22MAYO2024.- El gobierno de la Ciudad ha colocado puntos de hidratación en el primer cuadrante del Zócalo donde transeúntes pueden pasar a tomar un vaso de agua natural, esto con el fin de evitar un choque de calor o deshidratación ante la tercera ola de Calor que afecta la Ciudad. FOTO: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO.COM

Por: Eduardo Esquivel Torres

Lunes 4 de mayo.- La Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) ya no es la “Ciudad de las Rosas” de clima templado que conocieron las generaciones pasadas. En los últimos 60 años, la urbe ha experimentado un calentamiento drástico de tres grados centígrados en su temperatura media, transformando el entorno en un horno de asfalto que amenaza la salud y la calidad de vida de sus habitantes.

En 1964, Guadalajara gozaba de una temperatura media anual de 19 °C. Hoy, en 2026, esa cifra se ha incrementado hasta rozar los 22 °C. Lo más alarmante es la velocidad del cambio: solo en la última década, el calentamiento se aceleró en 0.55 °C, rompiendo récords históricos como los 40.5 °C alcanzados en junio de 2023.

Para contrastar este fenómeno, en 1997 Guadalajara registró su temperatura más baja, de -7 °C, lo que provocó la última gran nevada en la ciudad, un escenario que hoy parece cada vez más lejano.

Este fenómeno no es casual. Expertos señalan tres factores críticos que han intensificado el problema en la metrópoli:

Isla de calor: crecimiento desmedido de concreto y asfalto que retienen el calor.
Déficit forestal: a la ciudad le faltan más de 240 mil árboles para regular su temperatura.
Parque vehicular: saturación de automóviles que emiten gases contaminantes y calor directo a la atmósfera.

Hermes Ulises Ramírez Sánchez, profesor investigador y exdirector del Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad de Guadalajara, ha advertido que la temperatura en Jalisco podría aumentar hasta seis grados este siglo si no se aplican políticas públicas diferenciadas para reducir el impacto.

El especialista ha señalado la necesidad de sustituir el asfalto tradicional por materiales que permitan la filtración de agua y no retengan tanto calor, además de promover azoteas verdes o, en su defecto, pintarlas de blanco para reflejar la radiación solar (efecto albedo).

Otra alternativa son los corredores biológicos, que consisten en crear líneas continuas de vegetación que conecten la ciudad con el Bosque La Primavera, permitiendo el flujo de aire fresco.

Las consecuencias ya son evidentes. El aumento de temperatura ha provocado una crisis hídrica por la evaporación de presas, así como un incremento en golpes de calor y enfermedades respiratorias. Las noches frescas han quedado atrás; ahora predominan las “noches cálidas”, que dificultan el descanso y elevan el consumo de energía.

Entre 2016 y 2022 se perdieron más de 100 hectáreas de áreas verdes debido al crecimiento urbano desordenado.

Por su parte, Arturo Curiel Ballesteros, investigador del Instituto de Medio Ambiente y Comunidades Humanas (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara, ha señalado que el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) enfrenta más de una docena de riesgos asociados al cambio climático, entre ellos el aumento de enfermedades y eventos extremos.

Asimismo, ha enfatizado que el calor está ligado a la forma en que nos movemos y utilizamos el agua, por lo que reducir el número de vehículos en circulación es clave para disminuir las emisiones de calor. También propuso que las nuevas viviendas incorporen sistemas de captación pluvial para conservar la humedad del suelo y evitar el sobreuso de presas durante las olas de calor.

Los expertos estiman que, si se lograra cubrir el 30 % de la ciudad con sombra de árboles, la temperatura en las calles podría disminuir entre dos y cuatro grados centígrados.

Este aumento no es solo una cifra: impacta directamente en la vida de los tapatíos. Existe un mayor riesgo de golpes de calor, deshidratación y enfermedades respiratorias, además de que las altas temperaturas incrementan la evaporación en presas y el consumo de agua en los hogares, agravando la escasez.

Guadalajara se encuentra en una encrucijada climática. De no frenar la pérdida de áreas verdes y la expansión urbana descontrolada, el clima que alguna vez fue un orgullo tapatío podría quedar solo en los libros de historia.

Datos:

En 1964, la temperatura media rondaba los 19 °C.
Entre 2024 y 2026, la media se sitúa entre 21.7 °C y 22 °C.
El 13 de junio de 2023 se registró el récord histórico de 40.5 °C en la ZMG.
La ciudad tiene un déficit de más de 240 mil árboles.
Entre 2016 y 2022 se perdieron más de 100 hectáreas de áreas verdes.
En 1997 se registró una temperatura mínima de -7 °C, que derivó en una nevada.

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