LA “¿CULTURA?” DE LA MUERTE

El asesinato de Rosario y Tatiana, dos maestras de preparatoria en Lázaro Cárdenas, Michoacán, a manos de un alumno de 15 años por impedirle ingresar con una metralleta a la escuela, donde pudo perpetrar una masacre al estilo gringo, es el resultado de una sociedad enferma, muy descompuesta, que respira maldad, odio y violencia por doquier.
Tiene su origen en un ambiente cercano, íntimo: el hogar. Ahí, probablemente, convivió con un pariente cercano o amigos próximos involucrados directa o indirectamente en el crimen organizado. ¡Y esa influencia, frecuentemente venenosa, de las redes sociales!
Puede el gobierno dar formación de salud mental en centros escolares, pero si no la hay de principios morales, no sirve.