La emergencia nacional
Alfonszo Rubio Delgado
Los tiempos que vivimos, son muy complicados. De acuerdo a los acontecimientos de los últimos días, en nuestra sociedad hay una situación en la que se están midiendo fuerzas. Por un lado, la delincuencia organizada. Por el otro, el gobierno de nuestra nación. Valga decir que este último está asesorado por la “justicia” gringa.
Para todos los que hemos visto las noticias y hemos visto de cerca los acontecimientos, nos parece grave la situación. Que se aniquiló a un peligroso líder de una organización delincuencial. Que se trataba del más peligroso de Latinoamérica y hasta del mundo entero. En fin, se ha recurrido a todo tipo de propaganda, para realzar la figura del extinto líder.
Hasta no hace mucho, los estadounidenses, habían declarado a ciertas organizaciones que operaban en México como terroristas. Así como apuntar al otro y señalarlo de acuerdo a sus valores, sin considerar lo que el otro piensa, como si los juicios solo tuvieran rumbo de ida sin importar lo que ocurre de vuelta. Es decir, como pretendiendo que tus derechos para los gringos no operan. Luego, respeto tus derechos, siempre y cuando no afecten mis intereses.
Pues el estado de naturaleza, en el que vivimos a nivel mundial, había tenido hasta ahora un solo polo: Los estadounidenses. Ellos eran los que disponían de todos los recursos humanos y materiales habidos en nuestro país y en muchos otros. Siempre actuando con algo llamado consumismo, que en términos poco amables se llama depredación. Sólo que, a la postre, ha ido perdiendo terreno. Su situación de privilegio mantenida durante mucho tiempo, al parecer, no tiene ya para donde. Los países “menores” a los que siempre ha explotado, manejando a dirigentes y dirigidos, no parecen ser tanto problema. A esos nomás les asusta, al ganador de encuesta y listo. Con eso se asegura recursos de todo tipo para el siguiente periodo. Pero aquí les ha surgido un problema: Los países que, por sus características, ya los han igualado e incluso rebasado en el campo científico, económico y tecnológico etc.
En esa situación se encuentran Rusia y China, países que le compiten en todos los órdenes a los estadounidenses. Valga decir que, si hablamos de Estados Unidos, no estamos siendo exactos en nuestras expresiones. Pues quienes habitan ahí, a manera de “todopoderoso”, le han impuesto el ritmo a seguir a ese país y al resto. De tal forma que, cuando un presidente no es afin a sus intereses, lo destituyen. A veces, de la manera más salvaje. Luego, si ocurre dentro de aquel país, con mayor razón se manifestará en cualesquier otro de la periferia, exceptuando los antes mencionados.
Existen al parecer, dos posibilidades. Una en la que, bajo la idea de seguir reinando a la humanidad, ese reducido grupo de controladores y nunca perdedores, inventen una guerra de exterminio, disfrazada de guerra mundial. En ella habría bombas dirigidas a ciudades con mayor número de habitantes, mismo que a la postre sería enseñado como una complicación social. En ella los buenos, incluidos los ganadores de siempre, estarían por encima de los malos, los perdedores de siempre. Y ahí estaríamos incluidos los mexicanos, pues ya estamos acostumbrados.
La otra, forma sería una toma de conciencia de aquellos que manejan las verdades históricas. De aquellos que, aparte de tener un máximo aprecio por la humanidad, creen que los humanos somos capaces de autogobernarnos, creando un gobierno mundial. Este actuaría como un factor de equilibrio. Sería el depositario de la ciencia, la tecnología, la economía etc., mismo que encausaría a la humanidad a alcanzar su máximo desarrollo físico y mental. El que debiera terminar con esas disputas actuales; éstas, vistas desde un punto de vista maduro, parecen demasiado pueriles, aunque totalmente desgastantes.
¡Saludos amig@s!
