¡La humanidad amenazada!
Alfonszo Rubio Delgado
La especie humana presente, desde hace tiempo, ha sido condicionada. ¿Sometida? Quizás, aunque no siempre es consciente de su situación. Existen quienes, preocupados por tantas amenazas, se inquietan por su posible destino. Así, los abanicos de posibilidades extremas se asoman en horizontes diversos.
Hay quienes sostienen que a este mundo hemos venido con un previo acuerdo. Es decir, que dos almas en común acuerdo deciden encarnar en este mundo; en coincidencia, de realizar una acción. Así el marido, viviendo una vida virtuosa con su esposa, entrega un ejemplo a la sociedad, de valores, alegría y felicidad. Otras parejas, por el contrario, serán ejemplo de lo que no debe ocurrir. Esto, al neutralizarse y escenificar el infierno en la tierra, provocarse la mayor infelicidad y obstaculizacion. Esto, en vehículos como la infidelidad, los maltratos, ofensas y la neutralización de la vida.
En este tenor, existen ideas, a manera de relatos, que sostienen que también ese tipo de acuerdos se da entre grupos de almas cuyos acuerdos van desde los más permisivos hasta los más apegados a reglamento. Incluyendo aquellos del tipo de perversiones y actos increíbles, que incluso para la conciencia humana, son difíciles de aceptar. Ello, considerando que la humanidad ha experimentado, a lo largo de su existencia, capítulos de cualesquier tipo arriba considerados; mismos que, dada su “naturaleza”, habría que borrar de la historia, por lo vergonzante que resultan.
Es complicado aceptar que conflictos, como la primera y segunda guerras mundiales, se hayan realizado por un pacto y acuerdo realizado antes de existir los actores. Grupos de almas pactando escenas devastadoras y destructivas, mismas que acuerdan exterminios masivos. Deciden quién vive y quién no sobrevive; incluyendo, asumo, el pago para cada quien de acuerdo al papel escenificado. Y en eso estarían incluídos cielo e infierno. Aunque, según lo poco que conozco de esta tendencia, esos lugares no existen. Lo que impulsa a las almas a realizar tales acuerdos es la experimentación.
Otra de las expresiones más terrenas se da en el hecho de que los grupos sociales más solventes son quienes mangonean a la humanidad. Ésos que, habiendo amasado enormes fortunas, se han apoderado de los seres humanos; mismos que ordenan la eliminación de personas que les son incómodas; ello, por razones varias; habiendo ocasiones que lo realizan por simple deporte.
Ejemplo de ello lo tenemos con la esposa del muy sonado Jeffrey Epstein. En alguna ocasion, fue invitada por el presidente en turno de un país sudamericano a un evento. A bordo de un helicóptero, la mencionada mujer disparaba una arma de alto poder, en contra de miembros de las guerrillas FARC, divirtiéndose junto al presidente Pastrana.
De esta forma notamos cómo las personas, cuyo poder económico se ha proyectado hasta la saciedad por así permitírselo la sociedad, se han adueñado de ésta. Luego, al no encontrar límites insuperables o consecuencias visibles, se dan escenas como las que enfrentamos actualmente. Todo porque el ser humano se ha vulnerabilizado. Ha confiado demasiado en sus autoridades, que son y han sido manipuladas y obligadas tras bambalinas a ceder recursos materiales y humanos con fines diversos; incluidos los actos de perversión, que son de dominio público.
Tal como lo menciona un dicho popular: “aquí al más pelón le arrastra la greña“. Hasta los grupos de homosexuales del planeta quieren llevar a la humanidad a su reducto, pretendiendo que los seres humanos son maleables; que su misión principal se puede realizar en la condición por ellos sugerida. Con todo y lo asqueroso que pudiera ser lo practicado por esos entes, cuya “naturaleza” corresponde a otra dimensión. Sólo que, dada la permisividad actual y su incursión en grupos de poder, pretenden dar línea al resto de la humanidad.
También se observan combinaciones de estás tendencias. Dada la degradación y manipulación de la información, están orillando a la humanidad a su extinción parcial o total. Se ha observado demasiada ingenuidad por parte de grandes masas. Tan convincentes han sido los mensajes de los potentados que grandes grupos humanos han sido aniquilados. Mil millones en la pasada campaña de exterminio. Ya le han tomado el gusto. Habiendo probado sus teorías de exterminio, en la práctica, se aprestan a pasar al siguiente nivel.
Aunque todavía está por manifestarse el espíritu absoluto citado por Hegel. Todavía está por manifestarse el Deus Natura, de Spinoza. De no existir y ser un mero dato surgido por casualidad, tendremos que ser reclamados por los planes de esa famosa élite que nunca maduró. Hoy por hoy, está desbocada y no descansará hasta alcanzar sus nefastos y desvergonzados objetivos planteados.
¡Saludos amig@s!




