La profecía de Snowden en 1984 / II
Josefina Reyes Quintanar
Segunda parte:
Winston Smith, el protagonista de 1984, lleva años trabajando para el Ministerio de la Verdad, Su función es reescribir la historia y con el transcurso del tiempo se va volviendo consciente de que los retoques que hace son solo una de las tantas mentiras del Partido. Empieza a desarrollar una doble vida, se hace de un cuaderno (que están prohibidos) y anota recuerdos de un pasado que han sido borrados, empieza a recordar un pasado donde las personas podían pensar, amar, aprender y elegir libremente. Encuentra un cómplice en su novia, otra joven rebelde llamada Julia, y ambos empiezan una resistencia al Sistema rentando un cuarto alejado de la vigilancia de las telescreens.
El personaje principal tiene rasgos de héroe, un hombre con inteligencia y sensibilidad que colabora al principio con el Ministerio de la Verdad y termina siendo un disidente. Esta figura literaria me recuerda la historia de Edward Snowden, un estadounidense perseguido actualmente por su propio gobierno. Snowden nació en Carolina del Norte, irónicamente a pocos kilómetros de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), el organismo de espionaje más poderoso del mundo. No logró terminar sus estudios universitarios, por lo cual se enlistó en el ejército en 2004, pero cuatro meses después lo dieron de baja, se fracturó las dos piernas en un accidente de entrenamiento. Esto lo llevó a trabajar como guardia de seguridad en las instalaciones de la NSA.
Gracias a su talento para los sistemas informáticos entró a la CIA como técnico, después fue contratista privado para la NSA a través de la empresa DELL y después de Booz Allen Hamilton. Toda esta experiencia laboral le permitió conocer infraestructura clasificada que la mayoría de los generales en el ejército no entendía. Resultado de su trabajo fue asignado a laborar desde Hawái, con un jugoso sueldo, en una casa con vista al mar, junto con su entonces novia Lyndsay Mills. Desde su equipo de cómputo tenía acceso a algunos de los secretos más protegidos del gobierno estadounidense, durante meses fue testigo de lo que sucedía.
El programa que utilizaba permitía a la NSA acceder en tiempo real a los datos privados de usuarios de Google, Apple, Facebook, Microsoft y otras empresas tecnológicas. A todo: correos, fotos, documentos, llamadas, ubicaciones en tiempo real. Todo. Otro programa utilizado era alimentado por una empresa de telecomunicaciones que entregaba metadatos de millones de clientes, con información sobre quién llamó, cuándo y desde dónde, todo esto de forma sistemática y sin orden judicial. Es decir, Snowden, desde su escritorio podía escuchar cualquier conversación, de cualquier persona, del presidente, de un juez federal, un político, quien fuera. Acceso a información de millones de estadounidenses.
Edward Snowden hizo lo correcto. Renunció a su trabajo con el pretexto de una licencia médica y voló directamente a Hong Kong con miles de documentos clasificados copiados en memorias usb. Se reunió con tres periodistas: Glenn Greenwald de The Guardian, Barton Gellman del Washington Post y Laura Poitras, documentalista; para entregarles los documentos y explicándoles lo que estaba sucediendo con el fin de que lo verificaran antes de hacerlo oficial. Y a partir del 6 de junio del 2013 empezó a salir a la luz pública todo el contenido. Para el 14 de junio el gobierno de Estados Unidos lo acusó formalmente de espionaje, bajo la ley de Espionaje de 1917, la misma utilizada contra los espías de la Segunda Guerra Mundial, pidiendo al menos 30 años de prisión contra él.
Finalmente fue necesario el asilo político para Snowden por parte de Rusia, donde vive actualmente con su familia, con la ilusión de regresar a su país si es que le concedieran un juicio justo. Simplemente por saber que el gobierno grababa todas las llamadas de todos sus ciudadanos, sus búsquedas en internet, todo lo relacionado con la comunicación y las redes, todo en tiempo real, sin una orden judicial y sin que nadie lo supiera. Pero decidió contarlo al mundo. ¿Cuál sería la opinión de Orwell respecto a lo sucedido con Snowden? Yo pienso que nos diría; “Se los dije”. Orwell adelantó muchos elementos de la sociedad actual en 1949, la dependencia tecnológica, la manipulación de los hechos, la desinformación, el control de nuestros datos y de nuestras vidas mediante un Estado vigilante, controlando las redes sociales, fomentando odio y con cámaras por todas partes. Es para retomar el análisis del poder y de las relaciones entre los individuos, y gran parte ya está escrito en 1984.
Fin
