Por: Eduardo Esquivel Torres
Viernes 31 de julio de 2026.-A pesar de que el Comité Organizador de la FIFA Fan Festival y dependencias turísticas reportaron con orgullo una derrama histórica de 290 millones de dólares (más de 11,000 millones de pesos) y la supuesta creación de casi 11 mil plazas temporales, los registros oficiales muestran que el evento deportivo no fue un motor de bienestar sostenible, sino un analgésico de corto plazo para una economía estatal que ya venía perdiendo fuerza.
De acuerdo con los registros de empleo formal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recopilados al cierre del mes del Mundial, Jalisco sufrió una pérdida estrepitosa de más de 18 mil 500 puestos de trabajo formales. Este balance negativo pulverizó el optimismo gubernamental y exhibió que los contratos generados para el torneo fueron sumamente efímeros, precarios y focalizados.
Las alarmas no solo suenan desde la estadística federal. El Centro Empresarial de Coparmex Jalisco encendió las alertas al informar que, durante el primer semestre de 2026, en la entidad apenas se crearon cinco mil 585 nuevos empleos formales.
Dicha cantidad representa un raquítico 21% de la meta anual prevista de 26 mil plazas. La cifra actual equivale a tan solo una tercera parte de lo que Jalisco generaba en el mismo periodo del año pasado, marcando la peor desaceleración en el mercado laboral desde la crisis de la pandemia en 2020.
La desaceleración no es exclusiva de los trabajadores de a pie; el aparato productivo local se está encogiendo. El reporte de monitoreo empresarial de la cúpula patronal reveló un indicador demoledor para el ecosistema microeconómico del estado: entre enero y junio de este año se perdieron 1,792 registros patronales.
El desglose de estos cierres revela que el impacto ocurre “desde abajo”. El 91% de los negocios que bajaron la cortina eran microempresas de entre uno y cinco empleados, precisamente el sector de pequeños comercios, proveedurías locales y servicios vecinales que no alcanzaron a beneficiarse del flujo de divisas de los turistas internacionales en los estadios.
El mapa de la crisis está plenamente identificado. Los microdatos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI reflejan que sectores clave del PIB estatal, como la actividad industrial (que reportó caídas anuales superiores al 4% en meses previos) y el comercio minorista, han dejado de contratar de manera masiva.
Por su parte, la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) reconoció que el fenómeno de desaceleración laboral se encuentra focalizado geográficamente. El 80% de la pérdida de empleos en el sector comercio y servicios se concentra en cinco municipios del estado, encabezados por Guadalajara y Zapopan, seguidos de Tlajomulco, Tlaquepaque y Puerto Vallarta. Esto significa que la misma infraestructura metropolitana que absorbió el turismo mundialista es hoy el epicentro del desempleo terciario.
En un intento por contrarrestar la narrativa de recesión laboral y ante las presiones de las cámaras comerciales, el Gobierno de Jalisco activó este mismo viernes una convocatoria de emergencia denominada “Crece tu Negocio al Estilo Jalisco” gestionada por la Secretaría de Trabajo. El programa promete inyectar apoyos económicos directos de entre 10 mil y 30 mil pesos para equipamiento microempresarial.
Sin embargo, para los especialistas financieros y los miles de trabajadores de servicios (meseros, transportistas, personal logístico y de limpieza) que hoy engrosan las filas de la informalidad o el desempleo tras el torneo, estos subsidios lucen insuficientes para rescatar un mercado deprimido.




