Pues sí, quisiera estar dentro de un búnker dominguero viendo una serie de Netflix mientras afuera controlan a los ciudadanos de buena fe, revueltos con infiltrados para deslegitimar un derecho genuino a vivir con dignidad.
Que se mezclaron muchos temas en la protesta, pues sí, porque el hartazgo generalizado es congruente. Aunque muchos gritos eran valientes, a cualquiera le da miedo que, ante una crisis más allá de la ambiental, no exista la sensibilidad para detectar una manifestación auténticamente ciudadana, imposible de reprimir.
Pilón
El colmo: usar a los bomberos y a Protección Civil para aventar agua a los manifestantes. Cómprense sus propias bombas para reprimir y no usen a los pocos servidores públicos que la gente sí quiere.
