La tetralogía de Wagner

La tetralogía de Wagner

Josefina Reyes Quintanar

Fue en 1876 la primera vez en la historia de la música que un compositor dispuso de su propio teatro para presentar una obra de su autoría. En una pequeña ciudad provinciana de la región bávara, Bayreuth, dio inicio un festival que, hasta nuestros tiempos, año con año, se prepara para recibir a cientos de aficionados a la ópera provenientes de todas partes de Alemania, Europa y América. Fue el 13 de agosto de ese año en que se estrenó el Anillo de los Nibelungos, de Richard Wagner, la obra más ambiciosa de la literatura operística. Fue una ocasión en que no era el creador quien acudía a un gran público, era el público quien acudía al creador.

Wagner, siendo uno de los representantes del romanticismo alemán, revolucionó las presentaciones musicales con la idea de Gesamtkunstwerk, la obra de arte total, donde conjuntó las artes poéticas, visuales, musicales, escénicas e incluso considerar alguna tesis filosófica; todo lo cual quedó plasmado en su monumental tetralogía. “La música es el elemento femenino que para dar a luz necesita ser fecundada por alguna fuerza exterior” decía Wagner, insinuando a la poesía como esa fuerza exterior. Dedicó su gran obra a la gloria del genio alemán, el rey Luis II de Baviera (por obvias razones, ya que este rey, quien era admirador de Wagner, contribuyó con la gran suma de 300 000 marcos para la construcción del teatro de Bayreuth, lo que equivalía aproximadamente a la tercera parte de los gastos totales).

Der Ring des Nibelungen es una obra compuesta por cuatro óperas cuya duración ronda las 16 horas. Una historia épica que sigue la lucha entre dioses, héroes y criaturas mitológicas provenientes particularmente de sagas islandesas, así como el Cantar de los nibelungos medieval (mitologías nórdicas). Se compone de: Das Rheingold, (el oro del Rin), Die Walküre, (la Valkiria), Siegfried y Götterdämmerung (el Ocaso de los Dioses). Una interpretación del universo con el toque de Schopenhauer, regido por la ley de la causa y efecto planteando el dilema de si es posible una libertad capaz de liberarse de esta ley. Una obra cíclica por su tema, un oro robado en la primera escena de El oro del Rhin el cual es devuelto en la última del Ocaso de los dioses. Es cíclica además en la música, gracias a los leitmotiv, palabra que proviene del alemán: leiten (guiar) y motiv (movimiento musical). El leitmotiv es un sello wagneriano, breves temas musicales que se repiten y resurgen a lo largo de la obra para señalar la presencia de algún personaje.

Wagner realizó grandes avances orquestales en esta obra, muy importantes en la historia de la música occidental. Utilizando una orquesta bastante más grande que lo usual en la época, obtuvo un mejor sentido del sonido orquestal de todos los compositores románticos; con una amplia paleta de 17 familias de instrumentos pudo usarlas para un infinito número de combinaciones, ampliando el rango de expresión para expandir las emociones y eventos de la historia. Simplemente en el Oro del Rin tenemos dos horas y media de música continua, sin un solo segundo de silencio. Otra genialidad de Wagner fue el inventar la tuba wagneriana, un instrumento para llenar el vacío entre el corno francés y el trombón; así como variaciones de instrumentos existentes, como la trompeta baja y el trombón contrabajo, que usa un doble tubo deslizador, enriqueciendo así la familia de los bronces.

El autor no sólo cuidó el libreto y la música, sino las condiciones escénicas. A Wagner se debe, por ejemplo, que las luces de la sala se encuentren completamente apagadas para que toda la atención se dirija a la escena, además de que se impida la entrada o salida del público durante la interpretación. Como dato curioso, en la primera representación del Anillo, asistieron Franz Liszt y Tchaikovski, donde se conocieron. Muchos que no conocen la obra en su totalidad, saben de su existencia gracias al fragmento más famoso: La Cabalgata de las Valquirias, el cual es quizá el más logrado, una obra maestra de la dramaturgia. Si a usted le interesa acudir al Bayreuther Festspielen hay que considerar que la demanda para los boletos es muy alta, ya que sólo se tienen disponibles 6000 localidades para el ciclo completo del Ring, este año se llevará a cabo del 25 de julio al 26 de agosto.