Ayer, 22 de diciembre, se cumplieron 28 años de la masacre en Acteal y, como siempre, lamentamos que la justicia no llegue. Un mar de lágrimas nos inunda cada año con el recuerdo de los mártires: niños, adolescentes, mujeres embarazadas y adultos inocentes que fueron asesinados mientras hacían oración por la paz de su pueblo, en pleno ambiente navideño, pero también en un contexto de violencia, como el que ha experimentado el estado de Chiapas desde siempre.
Desde entonces, la Sociedad Civil de Las Abejas comenzó un trabajo extraordinario en la defensa de los derechos humanos, acompañada por distintas organizaciones en México y a nivel internacional. Como parte del MAPDER, en marzo de 2011 los hermanos tzotziles acompañaron el campamento contra la presa El Zapotillo, después de haber asistido al III Encuentro Mundial contra las Presas y sus Aliados, en Temacapulín, en octubre de 2010.
A partir de estas experiencias se generó un vínculo tan fuerte entre nuestras comunidades que, hace 12 años, me tocó asistir a la conmemoración del 22 de diciembre y conocí el alma grande de los pueblos de Chiapas, exigentes de sus derechos y que no venden su dignidad. Experimenté en esa misma ocasión la participación de la Iglesia local de San Cristóbal de las Casas, donde el espíritu de Tatic Samuel Ruiz se refleja en los clérigos de la zona. En particular, conocí al padre Pedro Arriaga, de la Compañía de Jesús, amigo del padre Rodolfo Contreras. Los diáconos, catequistas y seminaristas enfrentan retos distintos a los que enfrentamos en Jalisco.
Claro que en Jalisco también hay pastoral social, y esperamos que se aplique como lo está proponiendo el nuevo papa León XIV en su exhortación apostólica Dilexi te, sobre el amor hacia los pobres. Y ya entrando en el tema, un buen regalo de Navidad sería leer, meditar y practicar el contenido de este documento: todos, y en especial los políticos, empresarios y adinerados, sin olvidar a los cardenales, obispos y a todos los agentes de pastoral social; creyentes de la Navidad y no creyentes.
Volviendo a Acteal, agradecemos infinitamente la invitación que nos hicieron para que jóvenes de Jalisco asistieran al Encuentro de No Violencia, talleres de formación para muchachas y muchachos de todo México. Acteal es una escuela de paz, un ejemplo vivo de resiliencia y esperanza. Por eso seguimos llorando junto con ellos, pero también seguimos sembrando semillas de amor para que la alegría vuelva a iluminar los rostros, las mentes, los corazones, los espíritus y las vidas de todos los pueblos.
Por eso, este es nuestro mensaje:
HERMANAS Y HERMANOS DE ACTEAL:
SOCIEDAD CIVIL DE LAS ABEJAS
A LAS JUVENTUDES PARTICIPANTES
A LAS PERSONAS SOLIDARIAS DE TODO EL MUNDO:
Temacapulín, Jalisco, a 21 de diciembre de 2025.
Con gran esperanza les saludamos en vísperas de Navidad y deseamos éxito en todo el trabajo que emprenden para conservar la memoria de los Mártires de Acteal y de todos los tiempos y lugares.
El año pasado nos unimos espiritualmente al celebrarse el II Encuentro Mesoamericano de Movimientos Sociales, “Reencontrarnos en la resistencia y las alternativas”, los días 7 y 8 de noviembre de 2024, en Acteal, Chiapas, México.
Ya en este año 2025, agradecemos que el hermano Antonio Gutiérrez Pérez y otros acompañantes de la Sociedad Civil de Las Abejas nos acompañaran en Temacapulín en el Encuentro Agua, Tierra y Vida, del 13 al 16 de marzo del presente año, una experiencia de gratitud y solidaridad que superó fronteras y nos unió a nivel nacional e internacional.
Enseguida llevamos la voz de los pueblos de México al IV Encuentro Mundial contra las Presas y la Crisis Climática, en Belém do Pará, Amazonía brasileña, con grandes propuestas y retos.
Ahora, desde el Comité Salvemos Temaca, Acasico y Palmarejo, nos integramos a esta conmemoración del 22 de diciembre, en el marco del Encuentro de Jóvenes sobre No Violencia, Resistencia, Autonomía y Defensa del Territorio, este 21 de diciembre.
Nos es grata la representación del Movimiento Nacional Comunitario en la persona de la joven Viviana Mireles Martínez, y la cercanía del compañero Marco Von Borstel, quien sigue siendo puente entre nuestros territorios.
Nos pesa mucho que la violencia no haya desaparecido. Sin embargo, en el corazón de Temaca, Acasico y Palmarejo están ustedes, y seguiremos trabajando por la vida, la justicia y la paz.
De corazón:
Gabriel Espinoza Íñiguez, vocero
Comité Salvemos Temaca, Acasico y Palmarejo
Vinculación del Movimiento Nacional Comunitario




