Laberintos Imborrables | No es tarde para planear el 2026

Por Gabriel Espinoza 

Apenas inició el 2026 y ya estamos llegando a la primera quincena. Las grandes empresas y corporativos, desde hace meses, hicieron sus planes, agendas y calendarios. Las potencias mundiales planearon sus estrategias de ataque con mucho tiempo de anticipación. Los gobiernos elaboran sus presupuestos para los gastos públicos de la presente administración y hay que estar atentos a cómo se resolverán pendientes como el costo del transporte público, la elección del fiscal anticorrupción y la reforma judicial en Jalisco. Las instituciones educativas afinan sus planes de estudio. Las iglesias proponen homenajes y actos de fe para despertar el espíritu y vivir en plenitud.

¿Y tú y yo?

¿Ya tenemos un plan maestro para desarrollar nuestra existencia en este segmento tan corto de la vida? ¿O ya nos acostumbramos a que “otros” planeen nuestra vida y a vivir como esclavos de sistemas que lo único que hacen es utilizarnos para sus intereses?

Ahora sí que cada quien decide. Por lo pronto, déjenles platico que en Temacapulín se planeó muy bien la fiesta del pueblo dedicada a Nuestra Señora de los Remedios. El pueblo se vistió de gala y hubo una hermosa convivencia, además de una costosa inversión: arreglo previo de las bancas del templo por cooperación, castillos, música, flores, adornos con listones de colores, tapete de aserrín, además de las demás diversiones populares.

Sin olvidar que también en Acasico, al otro lado del Río Ancho, entre Mexticacán y Yahualica, los vecinos de la región celebraron, como cada año, el segundo sábado de enero, al Niño de Flamacordis, que expresa la devoción a Cristo adolescente y encierra una misteriosa historia protagonizada por el padre José León Torres, cuyos restos mortales, por fin, reposan en ese recinto sagrado.

Y bueno, lo mejor es que todo transcurrió en paz y armonía. Ahora viene el trabajo diario, con sus sostenidos y bemoles.

Y a propósito de términos musicales, ahora sí vamos a iniciar las clases de música que les prometí desde el año pasado. Este miércoles 14 arrancamos.

Además, el sábado 17 tendremos la celebración de los 10 años de la Cyberbiblioteca, en el espacio definitivo del Centro Cultural Comunitario Raíces Tecuexes.

Y seguiremos con los planes de transformación social que nos hemos propuesto. Algunas cosas con presupuesto y otras por cooperación voluntaria, pero vamos adelante.

Deseamos éxito a todas las actividades que cada quien tenga en su territorio. ¡Ánimo y adelante!

Sabemos que no será fácil este 2026. Mientras el Papa León XIV anima a la paz y al desarme en su mensaje del primero de enero, Donald Trump ataca a Venezuela, dejando muerte e incertidumbre no solo en la región latinoamericana, sino a nivel global. Y sigue la tensión internacional.

El mismo León XIV y cada diócesis del mundo católico invitan a celebrar los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, el gran apóstol de la humildad y defensor de la creación, quien nombraba: hermano sol, hermana luna, hermana agua, hermano lobo, madre tierra… y, sin embargo, los mismos creyentes seguimos multiplicando la basura y el desechable, contaminando el agua, envenenando la tierra, asesinando los bosques y las selvas, a los animales inocentes del ecosistema y a las mismas vidas humanas, con terribles consecuencias para la paz verdadera.

¿Y nuestra patria mexicana qué planes tiene para progresar?

Ante el centenario del inicio de la Guerra Cristera de 1926, se preparan conmemoraciones y homenajes. Esperamos que todo sea para lograr una verdadera reconciliación y que no haya actitudes de provocación. Y, a la vez, que se vaya cerrando esa corriente de violencia y corrupción que provoca que las personas desaparecidas y sus familias vivan en la desesperación y la angustia.

Es momento de que despierte México, con todo el poder productivo, cultural, espiritual y social que nos haga vivir con respeto al derecho ajeno: cada persona, cada familia, cada institución, cada comunidad.

El Mundial de futbol será una oportunidad de organización y negocio para unos pocos, y tendrá impactos positivos y negativos; será pasajero, aunque quizá algunas afectaciones sean permanentes.

Te invito a concentrarnos en los procesos de largo aliento, donde los eventos alimenten los ideales y no fracturen las tareas que nos llevan a un verdadero plan de vida que nos haga personas en plenitud.

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