Las desigualdades

Las desigualdades

Yanuaria de Alba

El trabajo es el principal mecanismo de distribución de derechos en una sociedad: define el ingreso, el acceso a la seguridad social, el tiempo de descanso y la estabilidad. Cuando el trabajo es precario, la desigualdad se reproduce; cuando es digno y protegido, puede convertirse en una vía de movilidad social.

Marianela Fernández.

Si hablamos de desigualdad, se percibe de lleno en el acceso a los derechos, en los ingresos, en el territorio y en las oportunidades; a partir de ahí, se distribuye en la cotidianidad. Cuando la conversación parte de la experiencia en territorio y coloca a las personas en el centro, la justicia laboral deja de ser una discusión técnica y se convierte en una agenda compartida.

Es muy necesario hablarlo, reconocer el panorama para asumir la corresponsabilidad en la construcción de condiciones laborales dignas, y también de lo importante de que el Estado genere acompañamiento, incentivos y procesos de transición que no empujen a la informalidad.

55.9% de las mujeres ocupadas trabajan en la informalidad, en esto hay una relación directa entre infraestructura social, productiva e incluso de soberanía nacional.

El Estado es más fuerte cuando cuenta con los medios para definir su orientación económica, y no lo es cuando se subordina a intereses privados limitándose al bienestar de unos cuantos y no de su mayoría de población.

Definir la orientación económica implica diversificar el comercio y la inversión, reducir dependencias, apostar por el mercado interno y construir las capacidades estatales necesarias para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento. Sí, todo un cambio de estructura económica y social que permita a los más pobres tener espacios y oportunidades, que se considere su desarrollo en un plan definido y que dignifique el trabajo forjando conciencia en ellos y para ellos.

Apostar por la redistribución, la democracia económica y el fortalecimiento del estado es apostar por una economía que funcione para las grandes mayorías y no para los más ricos.

Las decisiones tomadas y las reglas del juego diseñadas hasta ahora no llevan a beneficios para todos, con el replanteamiento de los factores económicos podría diseñarse una economía estable para el grueso de la masa productiva, se tendrían mejores condiciones, la calidad de vida aumentaría; no hablamos de regalar dinero y estabilidad, es crear plataformas, espacios, estrategias que definan un resguardo de la economía, la calidad en los servicios y condiciones para el crecimiento social, cultural, económico de nuestros entornos, de nuestras familias.

Si el juego de las herramientas y paquetes fiscales se prestara para blindar las economías de toda la población podríamos, crear sociedades más comprometidas, con bases sólidas en conocimiento compartido y evolución generalizada. Pero ¿cómo es posible que unos cuantos pierdan el control y los beneficios sobre las mayorías? ¡Con conciencia! Cambiando la visión de explotación por la de acompañamiento y la de conciencia del entorno y no simulado, real.

Oxfam indica que la riqueza extrema en América Latina y el Caribe (en adelante, LAC) está más que nunca desvinculada del crecimiento económico, el bienestar colectivo y la reducción de las desigualdades. En su lugar, se ha consolidado una élite cuya prosperidad avanza al margen y a costa del resto de la sociedad. Según datos de Forbes, en noviembre de 2025 LAC.

La concentración de la riqueza no ha dejado de acelerarse. Desde el año 2000, la riqueza conjunta de este reducido grupo de milmillonarios creció un 443 %; solo en el último año, aumentó en un asombroso 39 %. En contraste, el PIB regional apenas creció un 2,4 % en 2024 y se proyecta un crecimiento similar para 2025. Es decir, la riqueza de los milmillonarios de LAC se incrementó 16 veces más rápido que la economía de la región en su conjunto. Su riqueza parece funcionar de forma independiente del resto de la economía y de la sociedad. Oxfam.

Las desigualdades multidimensionales afectan a los grupos más excluidos, principalmente mujeres y niñas, pueblos y comunidades originarias, personas racializadas y poblaciones LGBTIQ+. Oxfam.

Fuentes: https://oxfam.mx/cuando-el-dialogo-nos-recuerda-por-que-hacemos-lo-que-hacemos/

https://oxfam.mx/wp-content/uploads/OxfamMexico_Informe_OligarquiaODemocracia.pdf

https://oxfam.mx/wp-content/uploads/OxfamLAC_InformeDavos26_RiquezaSinControl.pdf