Las grandezas de la Nueva Galicia / XXXV

Grandezas de la Nueva Galicia / XXXV

Gabriel Michel Padilla

Descripción de Zacoalco, su laguna secada por un terremoto.

El pueblo de Zacoalco es grande de indios que hablan la lengua pinome y la misma hablan los demás de de guardianía, porque esta es su lengua materna, pero casi todos entienden y hablan la mexicana y en ella se confiesan y se les predica; cerquita de aquel pueblo hay una gran laguna que dicen solía tener mucha agua y muchos peces, y que por un terremoto muy grande se hundió el agua y con ella los peces; y así tiene ahora tiene muy poca agua y ningunos peces. Es una cordillera de sierras muy altas que están allí junto, se ve en sus laderas muy patente la abertura muy grande y prolongada que hizo aquel terremoto. El convento es una casita pequeña de aposentos bajos, hechos de adobes y cubiertos de paja, y aún no estaba acabado, la iglesia se iba haciendo de piedra y barro con alguna cal; hay en él una razonable huerta y su advocación es la de nuestro padre San Francisco: moraban en aquel convento dos frailes, visitólos el padre Comisario y detúvose con ellos todo aquel día. Acudieron los indios con sus ofrendas de huevos, tomates, plátanos, melones y algunas gallinas de Castilla y una bota de vino, que todas son gente devota de nuestro estado. En una visita de aquel convento se dan muchas y muy buenas manzanas, que por allí se estiman en mucho; cae aquella guardianía en el Obispado de Xalisco y en jurisdicción de México y en la provincia de Ávalos, la cual tomó este nombre de un principal español llamado Ávalos, que fue el primero que tuvo en encomienda los pueblos contenidos en ella, que son muchos, entonces no llevaban sus sucesores más de la mitad de los tributos, porque la otra mitad era del rey el cual tiene  puestos en toda ella un alcalde mayor que administra justicia;

Los nueve conventos de la provincia de Ávalos

Había entonces en ella nueve conventos y son: el de Teucuitlatlán, (Teocuitatlán) el de Axixique, el de Chapala, el de Cocula, el de Sayula, Amacueca, Atoyac, Techaluta  y Zacoalco, aunque como dicho es, se dejaron los dos en aquel capítulo.

Viernes 6 de marzo de 1587

Habiendo ya el padre Comisario general, visitado todos los conventos del la parte de Xalisco, y queriendo pasar a Michoacán a visitar los que le quedaban, se le ofreció un negocio urgente que lo forzó ir primero a Guadalajara, y así partió de Zacoalco el viernes seis de marzo antes del día, y andadas cinco leguas en que se pasan dos malas cuestas, una peor que otra, llegó muy fatigado de sol y del camino al convento de Tlajomulco, donde fue muy bien recibido y se detuvo todo aquel día.

Convento de Tlajomulco, fray Diego Ordóñez

En este convento halló un religioso viejo, docto y principal de la custodia de Zacatecas llamado Diego Ordóñez, que venía a un negocio a Guadalajara, el cual después fue con él a Michoacán, y se halló en el capítulo, y después a México y a la Puebla de Los Ángeles, y no de seguirle y acompañarle hasta que, como a su tiempo se verá, le vio sacar de aquella ciudad de la Puebla, por mandato del virrey, para embarcarlo para España; porque entonces (con otros muchos) lo dejó y se volvió a Michoacán para desde allí irse a su custodia.

Sábado 7 de marzo de 1587

Salió el padre Comisario tan de madrugada de Tlajomulco, que andadas aquellas cuatro leguas, llegó a decir misa poco después de salir el sol, al convento de Guadalajara, fue muy bien recibido luego otro día predicó en la catedral de aquella ciudad. Detúvose en aquel convento hasta el miércoles siguiente, y de allí despachó a la custodia de Zacatecas las patentes que le habían venido de España, las cuales fueron en ella recibidas y obedecidas, y porque no eran más de tres conventos los que le restaban de visitar, y el capítulo se había de celebrar a los diecinueve de abril, en él uno de ellos pareciéndole que habría tiempo para todo, determinó ir a tener la Semana Santa y de Pascua en el de Valladolid o Guayanguareo, y después de Pascua visitar aquellos tres, y así se partió para allá, como se verá presto, aunque no le sucedió como pensaba por negocios que se le ofrecieron, ni tuvo allí Semana Santa, pero la de Pascua sí.

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