Las herencias sociales

Esteban Garaiz. Foto: Miguel De Híjar.

Apenas había cumplido 91 años el 25 de enero y, este 1 de febrero, murió un connotado político y persona con iniciativas institucionales y principios orientados al trabajo social y al mejoramiento de la calidad de vida, especialmente en Jalisco.

Les comparto un resumen de Wikipedia:

“Esteban Mario Garaiz Izarra nació en San Felipe, Guanajuato, el 25 de enero de 1935.

De 1952 a 1958 cursó estudios de humanidades clásicas y obtuvo el grado en Filosofía en la Universidad Gregoriana de Roma, Italia. De 1960 a 1964 fue profesor de Filosofía en la Universidad de Guanajuato. En 1964 ingresó a El Colegio de México, donde cursó la licenciatura y la maestría (esta sin título) en Relaciones Internacionales.

De 1968 a 1971 fue agregado cultural en la Embajada de México en Costa Rica. En 1971 obtuvo el título de licenciatura en Relaciones Internacionales, registrado en la Dirección General de Enseñanza Superior e Investigación Científica de la Secretaría de Educación Pública. De 1971 a 1974 fue residente de Promoción Social de la Comisión del Río Grijalva (Secretaría de Recursos Hidráulicos) y director de Desarrollo Agropecuario de Tabasco.

En 1975 fue jefe del Departamento de Informe Presidencial en la Presidencia de la República. Fue secretario de Estudios Sociales del Comité Ejecutivo Nacional de la CNOP. En 1975 fue socio fundador de la organización no gubernamental denominada Centro de Estudios de Tecnologías Apropiadas para México (CETAMEX). De 1976 a 1979 fue diputado federal a la L Legislatura del Congreso de la Unión, presidente de la Comisión de Desarrollo Regional. De 1977 a 1980 fue secretario ejecutivo del Comité de Fertilizantes del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA). En 1988 se retiró de la actividad partidaria.

De 1988 a 1991 fue coordinador de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) en la frontera sur. En 1993 ingresó mediante concurso al Servicio Profesional Electoral del IFE. De 1994 a 1996 fue miembro del Consejo Editorial de la revista Este País. En agosto de 1994 fue secretario de la oficina municipal del IFE en Guadalupe Tepeyac, Chiapas, en la zona zapatista. En 1995 fue coordinador nacional de las Vocalías del Registro Federal de Electores. Para el proceso electoral de 1996-1997 fue nombrado vocal ejecutivo en Jalisco.

En 2000 fue enviado como vocal ejecutivo para las elecciones en Chiapas, y de nuevo asumió la responsabilidad del proceso de 2003 en Jalisco, así como el de 2006. Durante las elecciones de ese año declaró que ‘las campañas no habían sido ni limpias ni equitativas’, causando molestia al interior del mismo instituto. Denunció reiteradamente las irregularidades y posteriormente presentó su renuncia, la cual sería aceptada hasta ocho meses después.

En octubre-noviembre de 2000 fue invitado como observador internacional por el Gobierno de los Estados Unidos de América para las elecciones federales en ese país. En enero-marzo de 2001 fue nombrado asesor internacional de las Naciones Unidas para las elecciones presidenciales en el Perú, a propuesta del IFE. En abril de 2007 renunció al Servicio Profesional del IFE. Siguió siendo articulista y comentarista de radio.

En 2010 fue nombrado fiscal anticorrupción en el Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco”.

Según testimonio del abogado Guadalupe Espinosa Saucedo, se involucró en la defensa de las comunidades de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, postura que lo distinguió de otros políticos que solo buscaban intereses ajenos al respeto de los derechos humanos y a la sustentabilidad hídrica de la región.

No cabe duda de que somos personas valiosas en esta sociedad y que la muerte es una oportunidad de análisis para reconocer la herencia que se deja en vida. Ciertamente no somos perfectos, pero, más allá de nuestras oscuridades, brilla una luz que a muchos alienta a seguir en el camino de la transformación de nuestro entorno.

Hoy por hoy, gracias a Esteban por su legado; y la lucha sigue, desde los distintos escenarios. Unos se van y otros llegan.

Gabriel Espinoza Íñiguez nació en Cosolapa, Oaxaca, el 30 de agosto de 1968. Es hijo de padres campesinos y comerciantes, Cesario Espinoza y Librada Íñiguez, ambos originarios de Temacapulín, Jalisco. Estudió Filosofía y Teología en el Seminario Conciliar del Señor San José, en Guadalajara. Ejerció como sacerdote de 1995 a 2015. A partir de 2015 solicitó dispensa a la Santa Sede y realizó un intenso trabajo social en rechazo a la presa El Zapotillo y a la privatización del agua. Diseñó la campaña permanente Volvamos a la Raíz y cursó la maestría en Desarrollo Rural en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco. Actualmente trabaja en proyectos de soberanía alimentaria y medio ambiente, y colabora en iniciativas con la Universidad de Guadalajara, en el Centro Universitario de los Altos (CUAltos).
Salir de la versión móvil