A estas alturas del partido uno puede pensar si, en nombre de la pasión del fútbol, especialmente en esta ciudad, donde se han tenido en épocas distintas hasta 4 y 5 equipos locales participando en Primera División simultáneamente, si en nombre del deporte se puede desviar la atención sobre temas de corrupción, economía, transporte e inseguridad, y otros más.
No es novedad que los gobiernos en turno acudan a esta práctica —como auténticos cazagoles—; de hecho, ahora que se comprueba cada vez más que en esta capital y en Jalisco se “lava dinero”, pues ahora también se acude urgente a “lavar imagen” a través del fútbol.
Queda a prueba entonces la capacidad crítica de los ciudadanos de Jalisco para conservar su visión objetiva ante graves problemas que los aquejan de cara a la irrupción del fútbol en los siguientes meses, o si se ocuparán de ello hasta el silbatazo final.
Pilón
Por lo que ha acontecido a principios del año, Jalisco tiene pocas probabilidades de abandonar los primeros lugares en violencia de género. El año pasado cerró con 34 feminicidios; hasta febrero del presente año ya han ocurrido tres.




