Para salirse con la suya —imponer tandeos de agua en la ZMG que no garantizan que esté limpia ni que termine la corrupción en el SIAPA y, menos aún, que se descarte la privatización del servicio o se dé marcha atrás a la concesión de obras hídricas a particulares, nacionales o extranjeros—, Pablo Lemus reprimió la manifestación contra el pésimo y muy contaminado servicio de agua «¿potable?».
Resultado: más de 30 personas detenidas y/o desaparecidas. Ya entrada la noche, el gabinete de seguridad informó de 39 aprehendidos. Hubo incontables personas gaseadas y/o golpeadas que exigían agua limpia y gritaban: «¡Fuera, Lemus!».
La consigna puede retumbar pronto en todo Jalisco. Nada previó el gobernador la víspera, cuando fue echado del ITESO, su alma mater, por los alumnos.




