En política y gobernanza nada es casual. Todo es posible.
Ante la inminente justa mundialista del “juego del hombre” (Ángel Fernández dixit), y también de mujeres, dirán los demás. O aquella otra frase: “A la Presidencia llegamos todas”, aunque a Palacio no han podido llegar las madres buscadoras de hijos desaparecidos.
No obstante, hoy autoridades federales y estatales parecen prestas a negociar: ya con maestros disidentes, a quienes les dieron un aumento de 9%; ya con productores de maíz, aunque nada con los de frijol, de Zacatecas, aporreados por su góber, David Monreal. Monreal, para no variar.
¡Vaya, hasta con madres buscadoras!
Quieren aguas tranquilas y fiesta en paz, sin protestas, dicen nuestros lectores.
Reflexiono: a lo mejor no hay tal reivindicación con las buscadoras. ¿Apariencias? ¿Espejismos? ¿Y después qué?




