Ya todo apunta a que el silbato sonará para dar paso al inicio del Mundial en México, E.U. y Canadá. Millones de personas seguirán cada partido a través de las redes sociales y las cadenas televisivas y radiodifusoras.
Mientras esto sucede, en un rinconcito de los Altos de Jalisco, en el municipio de Cañadas de Obregón, en las inmediaciones de la Delegación de Temacapulín, junto al Río Verde, se celebra una de las fiestas más universales. Este sábado 13 de junio recordamos a San Antonio de Padua en la comunidad de Palmarejo, Jalisco.

San Antonio (originalmente Fernando de Bulhões) fue un destacado fraile, teólogo y predicador de la Orden Franciscana. Tras iniciar su vida religiosa como agustino, se unió a los franciscanos en 1220 al inspirarse en la pobreza y el martirio de los seguidores de San Francisco de Asís.
La profunda conexión entre ambos se consolidó de la siguiente manera:
• Primer profesor: San Francisco de Asís nombró personalmente a San Antonio, en 1224, como el primer profesor de teología de la orden.
• Legado de erudición: A pesar de la profunda humildad de los frailes, el gran conocimiento bíblico de Antonio enriqueció al movimiento franciscano, elevando su nivel intelectual sin perder el enfoque en la pobreza y la caridad.
• Predicador insigne: Se convirtió en el predicador más carismático y popular de su época, proclamando el Evangelio por toda Italia y Francia y atrayendo a multitudes.
San Antonio encarnó a la perfección los ideales franciscanos de humildad y compasión. Para profundizar en su historia, visita el portal oficial de los Frailes Franciscanos.
Los milagros del Mundial
En octubre de 2010 se celebró, como ya lo hemos dicho varias veces, el III Encuentro Mundial contra las Presas en Temacapulín.
El 13 de junio de 2014 se hizo la “última” fiesta de San Antonio en Palmarejo para dar paso a la inundación del territorio ancestral. La última misa, la última procesión y la reubicación a Talicoyunque. Se llevaron la campana, quitaron la luz eléctrica, abandonaron sus casas, las aguas termales y la imagen de San Antonio.
La lucha contra la presa de El Zapotillo se intensificó durante varios años y muchos opinaban que “palo dado ni Dios lo quita”. Sin embargo, el Comité Salvemos Temaca, Acasico y Palmarejo y la asociación civil seguimos celebrando la fiesta del “único vecino” que se quedó abandonado en su capilla, predicando en las barrancas del Río Verde a los venados, el puma, los zorrillos, coyotes, ardillas, jabalíes, tlacuaches y a los peces; a los sabinos, mezquites y sauces; a las plantas medicinales y al agave temacapulinensis.
Y así fue como el 10 de noviembre de 2021, después de la pandemia, al salvarse Acasico y Temacapulín, Palmarejo resurgió con la demanda de que sus pobladores tenían el derecho de regresar a su lugar de origen.
Es así que, después de cinco años, se tiene el reto de reorganizar la vida común, los servicios básicos, una cooperativa para la administración del balneario de agua termal y las tareas productivas que generen una economía sana y el equilibrio ecológico.
En este escenario, la fiesta de San Antonio en Palmarejo nos enseña que nunca hay que perder la esperanza y que en el último segundo del partido se puede dar vuelta al marcador. Por eso, si la invitación a esta fiesta te llega tarde, planea cualquier época del año para visitar a San Antonio y la comunidad de Palmarejo, para que ganes una experiencia sin precedente.
Mayores informes: teléfono y WhatsApp 3317146515.




