Por: Josefina Real
Domingo 11 de octubre de 2026.- Amurallada con vallas metálicas y resguardada por un fuerte operativo de elementos policiales; así fue como encontró Casa Jalisco la mega marcha ciudadana que este domingo movilizó a más de 5,000 personas en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El despliegue de seguridad impidió que los manifestantes pudieran emitir su mensaje y fijar su posicionamiento público a su llegada a la residencia oficial.
Ante la presencia de la policía y con el objetivo primordial de evitar provocaciones y garantizar la seguridad de los asistentes, entre los que se encontraban niños, familias completas y estudiantes, los organizadores optaron por detener el avance y resguardar al contingente, evitando cualquier situación de riesgo.
Hasta el momento del cierre de esta nota informativa, el contingente permanecía en el sitio a la espera de condiciones para manifestar sus exigencias.

Una movilización masiva y diversa
La marcha dio inicio en la emblemática Glorieta de La Minerva con destino a la residencia del Ejecutivo estatal.
La protesta reunió a una amplia representación de la sociedad civil; familias, colectivos ambientalistas, estudiantes, académicos y maestros de las tres instituciones educativas más importantes de la entidad: la Universidad de Guadalajara (UdeG), el ITESO y el Tecnológico de Monterrey.
A lo largo del recorrido, los contingentes avanzaron de manera pacífica y con pancartas en mano, volcando su inconformidad directamente hacia el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, bajo consignas estruendosas como “¡Fuera Lemus!” y “El agua es un derecho”.
Infiltración neutralizada antes del arranque
La jornada no estuvo exenta de tensiones. Minutos antes de que el contingente partiera de La Minerva, los organizadores detectaron la presencia de un grupo de choque conformado por jóvenes vestidos de negro que intentaban infiltrarse entre los manifestantes.
Para preservar el carácter pacífico de la movilización, la logística decidió frenar por unos instantes el inicio del recorrido, permitiendo que los provocadores avanzaran de manera independiente sin mezclarse con la ciudadanía.
Integrantes de la marcha señalaron que en dicho grupo de choque fueron identificados presuntos trabajadores del Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga.
A pesar de los intentos de desestabilización y del bloqueo perimetral a su llegada, la manifestación se consolidó como una de las expresiones ciudadanas y académicas más potentes en los años recientes en la entidad para exigir un recurso básico; agua limpia y de calidad para todas las familias jaliscienses.