No hay estado más pobre, que aquel que está endeudado.                      deuda

Unos de los grandes beneficiados de la tragedia que está dejando esta pandemia a nivel mundial es el agio, y de eso debemos de estar conscientes. El agio, según el Diccionario de la Lengua Española, es “la especulación abusiva” sobre el cambio de moneda.

Malos gobiernos, malas administraciones no tienen más creatividad que endeudar a su pueblo (en ocasiones sin un sustento sólido). Se trata solo de endeudar por endeudar porque pueden hacerlo, porque les ofrecen un crédito. Y claro, éste se tiene que pagar y con sus obligatorios y respectivos INTERESES.

Ahí está el gran negocio de algunos: los ingenuos pagarán su deuda por años y el prestador recibirá una ganancia mes con mes, dependiendo el contrato que se realice.

La técnica de los países de primer mundo para vivir a todo lujo es enganchar a países en vías de desarrollo, economías emergentes (antes conocidos como tercermundistas), con la finalidad de ofrecerles dinero prestado, con jugosos intereses de por medio, y de esta manera sólo es esperar ganancias a corto mediano y largo plazo.

Como pudimos darnos cuenta, pese al repudio generalizado, expresado por el pueblo de Jalisco ante el incremento de la deuda que de por sí ya tiene, el Congreso local aprobó el multimillonario monto solicitado por el Ejecutivo.

Se trata de un crédito de 6 mil 200 millones de pesos, con la intención de renegociar 32 préstamos que ya pesan sobre las espaldas de todos los jaliscienses. Dicho en otras palabras, la deuda pública directa en el estado asciende a 24 mil 604 millones. Pese a esto, la aplanadora no se hizo esperar en el Congreso y fueron 28 votos a favor de endeudar, aún más, al estado . Poco o nada lograron hacer los opositores de la deuda.

Sabemos la complicada situación que estamos viviendo, no sólo en Jalisco y México, sino en el mundo entero. En teoría, dichos recurso se destinarán para la reactivación económica y solventar la crisis que enfrentarán miles o millones de jaliscienses por motivos del Covid-19. El crédito se tiene que pagar en 20 años.

Hubo ajustes en el presupuesto, como en el caso de la Secretaría de Seguridad que sufrió un recorte de 98 millones de pesos (como si Jalisco gozara de seguridad en las calles y con sus ciudadanos).

Sabemos también la situación que priva en nuestro estado, donde impera la inseguridad y la violencia. Por si esto fuera poco, las autoridades constitucionales siguen en caída libre perdiendo terreno, mismo que es capitalizado por la delincuencia organizada, que sigue en franco crecimiento y expansión, donde fue paradigma en la entrega de despensas que siguieron como ejemplo presidentes municipales de municipios de la zona conurbada a Guadalajara.

Las preguntas obligadas son: ¿Con qué derecho un grupo de personas se atreven a endeudar a generaciones de jaliscienses? ¿Por qué motivos fueron ciegos y sordos, ignorando el clamor popular del pueblo de Jalisco?

Algunos piensan que se trata de un préstamo con fines electoreros. Esperemos que estas próximas elecciones de 2021, el estado de Jalisco se los demande.

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