Melancolía / I

Josefina Reyes Quintanar
Un pintor paisajista, que desde muy temprana edad descubrió su talento para las artes visuales, a sus 28 años fue diagnosticado con una enfermedad mental, lo que ahora llamaríamos esquizofrenia, aunque en sus tiempos no quedaba muy claro cuál era su condición de salud. Él mismo eligió excluirse de la sociedad, viviendo en aislamiento durante muchos años para lidiar con su mente, no era capaz de comportarse en colectividad debido a sus luchas mentales. Gracias a sus estudios en Düsseldorf, adquirió grandes habilidades artísticas que le fueron muy útiles para recorrer su interior de forma sutil y exteriorizar esos conflictos a través de sus pinturas.
La naturaleza fue su refugio, su fuente de sanación, un escape a un mundo más hermoso y armonioso. Fue la contención para la etapa de delirio y así como iba controlando sus crisis mentales a la vez se expandía a través de sus cuadros mostrando bellos paisajes oníricos con tonos vibrantes. Inmerso en la belleza de la costa noruega, transformó esos paisajes en lienzos emotivos. Utilizó la naturaleza como metáfora para expresar su mundo interior. Su habilidad para representar la luz, la sombra y la textura en sus obras contribuyó a transmitir la sensación de estar inmerso en la naturaleza con majestuosos paisajes. Contraste y dualidades, como las dos fuerzas que lo equilibraban mentalmente. En sus obras más tardías se nota una distorsión de la realidad más pronunciada, las formas se tornaron más abstractas, árboles doblados, por ejemplo, lo cual es un reflejo de como su percepción de la existencia estaba más alterada. Creó sus propios mundos, comunicando así su propio mundo interior.
Lars Hertervig nació en 1830 en la pequeña isla de Borgøya, en el municipio de Tysvær, en una bella área rural. Fue el tercero de nueve hijos en una menuda granja en la que sus padres buscaban el sustento. En 1837 su padre desmontó la casa y la numerosa familia se mudó a Stavanger, donde la casa fue reconstruida y aún se mantiene en pie, el fin de la mudanza fue no morir de hambre. Aunque desde muy pequeño gustó de la pintura, a sus 19 años recibió sus primeras clases de dibujo. Fue patrocinado por ciudadanos de Stavanger para continuar con sus estudios artísticos. El 10 de diciembre de 1850 se matriculó en la escuela de dibujo de Christiania (como se llamaba antiguamente Oslo). En 1852 parte a Düsseldorf, Alemania, a estudiar en la Academia de Artes, donde tuvo como maestro a Hans Gude, otro reconocido pintor noruego. En ese tiempo imperaba la corriente artística del Nacionalismo Romántico noruego, un movimiento en el arte, la literatura y la cultura popular donde impera la naturaleza de los paisajes noruegos cargados de emoción junto con su identidad nacional, la nostalgia. Pinturas de este primer periodo entre 1853 y 1856 son las llamadas Rullestad Gorge y The old Bridge, donde se muestra el momento exacto en que se desatará una tormenta, elementos caóticos de la naturaleza con muestras de vida humana; se muestra que el drama del momento pasará.
Aunque se internó por sí mismo, en 1858 fue dado de alta del manicomio de Gausta, en Christiania, con un veredicto de no curativo. Le negaron la mayoría de edad y tuvo que estar bajo tutela. Sus mecenas dejaron de apoyarlo y perdió contacto con los círculos artísticos. Vivió con un tío durante los siguientes 8 años. En 1865, gracias al trabajo en un taller de pintura, tuvo acceso a material y pudo reanudar su arte. De este periodo son sus pinturas más fuertes: Old Pine tres, Marine painting, isla Borgøya e Inlet III, entre otras. La característica principal de estos lienzos son los cielos brillantes, una sensación de tranquilidad y aire puro. Su obra en los años 60 muestra un aspecto más contemplativo. Debido a la precariedad y la pobreza, su último periodo artístico consistió principalmente en obra a papel.
Lars Hertervig, un prodigio poco valorado, falleció el 6 de enero de 1902 en un asilo psiquiátrico en el olvido total. Un incomprendido de su época, en vida tuvo muchas dificultades económicas debido a los problemas para vender su obra. Posteriormente se valoraron en sus obras la experimentación y la expresión personal. La vida y obra de Lars ofrecen un fascinante testimonio de la complejidad de la relación entre el arte, la salud mental y la sociedad. Actualmente es considerado uno de los pintores paisajistas noruegos más importantes del siglo XIX. Hasta 1914, doce años después de su muerte, fue que se reconoció su arte, sus pinturas fueron finalmente comprendidas y aceptadas. Su obra se encuentra principalmente en el Stavanger Kunstmuseum en Noruega.




