Lunes 5 de enero.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó un posicionamiento firme frente a los hechos ocurridos recientemente en Venezuela, donde una intervención directa del gobierno de Estados Unidos derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas.
Sheinbaum reiteró que la postura de México es histórica, clara y sin ambigüedades: el rechazo absoluto a cualquier forma de intervención en los asuntos internos de otros países. Señaló que la experiencia de América Latina demuestra que la injerencia extranjera nunca ha generado democracia, bienestar ni estabilidad duradera.
La mandataria subrayó que solo los pueblos tienen el derecho de decidir su propio destino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno. Recordó que este principio está consagrado tanto en la Constitución mexicana como en la Carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional.
En ese contexto, afirmó que para México la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son negociables, y advirtió que la acción unilateral, la invasión y el uso de la fuerza no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI.
Sheinbaum planteó una nueva visión para el Continente Americano basada en la cooperación y no en la intervención, sustentada en cinco ejes: respeto pleno a la soberanía, inversión productiva para el desarrollo, integración económica regional, bienestar social como eje del crecimiento y diálogo permanente entre naciones en condiciones de igualdad.
Asimismo, enfatizó que América no pertenece a ninguna doctrina ni a una potencia, sino a los pueblos que la conforman, retomando principios históricos expresados por líderes como Abraham Lincoln y Benito Juárez.
En materia de seguridad, la presidenta destacó que México mantiene con Estados Unidos un entendimiento bilateral sustentado en el respeto a la soberanía, la responsabilidad compartida, la confianza mutua y la cooperación sin subordinación, particularmente en el combate al narcotráfico y al tráfico de fentanilo.
Indicó que México coopera por razones humanitarias para evitar que las drogas lleguen a la población, especialmente a jóvenes, y señaló que los esfuerzos han dado resultados, como la reducción del 37 por ciento en el homicidio doloso, incautaciones de drogas y extradiciones de delincuentes.
No obstante, recalcó que la violencia en México también tiene causas externas, como el tráfico ilegal de armas de alto poder desde Estados Unidos y el consumo de drogas en ese país, por lo que insistió en atender las causas de fondo mediante valores, educación y apoyo familiar.
