Muere Cuauhtémoc Cárdenas, referente histórico de la izquierda mexicana

El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano murió la noche del miércoles 28 de octubre, a los 92 años, en la Ciudad de México.

La noticia fue confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum y difundida por políticos y medios nacionales.

Anoche, tras darse a conocer su fallecimiento, Sheinbaum expresó en sus redes sociales:

“Su papel en la historia contemporánea de México es fundamental. En 1988 abanderó un movimiento democrático pacífico que canalizó el anhelo de cambio de millones de mexicanas y mexicanos. Aquella histórica jornada electoral, en la que debió haber sido reconocido como presidente, marcó el inicio de la transformación democrática”.

En marzo, la Presidenta nombró a Cárdenas con un cargo honorario dentro de un Comité Consultivo en Pemex.

Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, fue gobernador de Michoacán, tres veces candidato presidencial y el primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México elegido mediante voto popular, en 1997. También fue uno de los fundadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), tras su ruptura con el PRI.

Su candidatura presidencial de 1988, marcada por la polémica electoral y la llamada “caída del sistema”, se convirtió en uno de los episodios centrales de la transición democrática mexicana. Su trayectoria lo consolidó como una de las figuras más importantes de la izquierda del país por más de seis décadas.

“Mando un abrazo a familiares, amigos y compañeros por el lamentable fallecimiento del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, precursor del movimiento democrático en la historia reciente de México. Sin él, otra sería la realidad política del país. Fue un transformador; nos deja sus enseñanzas y los ideales que nunca mueren”, publicó el ex presidente Andrés López Obrador en sus redes sociales. Él sucedió a Cárdenas Solorzano en la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal, abanderado por el extinto PRD.

Sus restos son velados este jueves en el Panteón Francés de San Joaquín, en la Ciudad de México, donde también reposan los restos de su esposa, Celeste Batel. Le sobreviven sus hijos Lázaro, Cuauhtémoc y Camila Cárdenas Batel.