Mujeres defensoras del territorio
Yanuaria de Alba

El territorio no es sólo un espacio físico. Implica una parte fundamental de la identidad, la cultura y la forma de vida de una comunidad; al proteger este legado, se enfrentan grandes amenazas como la explotación de recursos, la violencia y el despojo de tierras.
Amnistía Internacional considera que la defensa del territorio es fundamental para los derechos humanos y denuncia la criminalización, el hostigamiento y la violencia que sufren quienes protegen el medio ambiente.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) protege a los defensores del medio ambiente, reconociendo el interés legítimo. Esto permite a las personas y organizaciones civiles acudir a los tribunales para exigir la protección de ecosistemas, sin necesidad de demostrar un daño individual y directo.
La SCJN ha emitido decisiones clave en esta materia:
- Interés legítimo: Determina que cualquier persona que habite o utilice un entorno cercano tiene derecho a ampararse para defender el ecosistema frente a proyectos nocivos.
- Protocolos: La Corte ha adoptado lineamientos basados en el Acuerdo de Escazú para eliminar barreras de acceso a la justicia y proteger a los defensores, en especial a mujeres indígenas.
- Capacitación: En conjunto con la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), la Corte trabaja en la sistematización de medidas para garantizar la seguridad de los abogados y activistas ambientales.
Para profundizar en los derechos como defensor ambiental, existen criterios de la SCJN en documentos oficiales sobre “Derecho y Medio Ambiente”, y en el “Protocolo para Juzgar Casos Ambientales”.
“El uso desproporcionado del sistema penal, contra personas que protestan, se inserta en una estrategia más amplia de desincentivación y desarticulación de la defensa por los derechos relativos a la tierra, el territorio y el medio ambiente. En México se ha documentado que el sistema penal se utiliza para reprimir a las personas activistas, ubicando a nuestro país como uno, en los que más se cometen asesinatos de personas defensoras del medio ambiente, además de otras violaciones a los derechos humanos como la estigmatización, hostigamientos, ataques, atentados, desplazamiento forzoso y desapariciones”, señala Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
En México y Latinoamérica las mujeres indígenas son guardianas fundamentales del medio ambiente, tejen redes de apoyo vitales, combinan la conservación de saberes ancestrales con la defensa legal y política de sus territorios, liderando la resistencia comunitaria contra megaproyectos y la explotación de recursos.
Su rol va más allá del cuidado ecológico; implica la supervivencia de sus culturas, lenguas y formas de vida. Y al representar estas luchas y asumir estos liderazgos, enfrentan desde la vulnerabilidad, condiciones de violencia, despojo y persecución debido a intereses de extracción y corporativos; además de lidiar con la discriminación estructural y violencias de género, incluso dentro de sus propias comunidades.
Por tal motivo el liderazgo de las mujeres indígenas y campesinas son un referente de lucha contra la crisis climática, como la última defensa de los bienes naturales de sus entornos quienes, además de manera silenciosa pero implacable y permanente, representan un motor de cambio que el debate público no ha reconocido y cuyas voces han sido silenciadas sistemáticamente. Oxfam México.
Existen diversas organizaciones e iniciativas que visibilizan las luchas por el medio ambiente. Incluso se encuentran documentadas por las comunidades y por instituciones nacionales e internacionales. Entre sus estrategias de protección del agua, la tierra y el patrimonio natural, que les ha permitido a sus comunidades sobrevivir y mantener una relación profunda con la naturaleza y su entorno.
Oxfam dice que sus luchas no se limitan a la defensa del medio ambiente. También buscan el derecho a decidir sobre sus territorios y participar en las decisiones que afectan sus vidas. Sin embargo, su papel como defensoras del territorio suele ser ignorado y poco valorado, especialmente cuando asumen liderazgos dentro de sus comunidades.
Las mujeres indígenas de México se enfrentan a una doble discriminación: ser mujeres en una sociedad patriarcal y ser indígenas en un país con profundas raíces racistas.
Fuentes:https://www.amnesty.org/es/latest/news/2023/09/mexico-land-defenders-criminalized-right-to-protest/
https://www.sitios.scjn.gob.mx/cec/programas-investigacion/derecho-y-medio-ambiente
https://oxfam.mx/mujeres-son-la-ultima-defensa-de-los-bienes-naturales-en-mexico/




