En tanto, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, denunció ante la ONU, en video —le fue negada la visa por EU—, la “limpieza étnica” de Benjamín Netanyahu. Este, enfermo por adicción al poder —ha sido primer ministro israelí durante 17 años y va por más—, afirmó que “acusarlo de genocidio es la mayor mentira del siglo”, tras intentos por desaparecer a los palestinos que nunca dejaron su tierra; los judíos sí, en la diáspora, tras la destrucción del templo por los romanos en el año 70 d. C. Regresaron hace menos de un siglo.
Netanyahu, asociado con Trump contra Irán, es la otra cara de su predecesor asesinado, Yitzhak Rabin, Nobel de la Paz (1994) por firmar la paz con vecinos, especialmente con la Organización para la Liberación de Palestina.




