Ni crimen, ni castigo
Alfonszo Rubio Delgado
Habemos ciertos individuos que, por las circunstancias, nos hemos mantenido dentro de la ley. Es decir que si la constitución de algún lugar que pisemos nos lo indica, respetamos. Así, andemos en un pueblo pequeño o en una gran ciudad dentro o fuera de nuestro país, solemos pasar desapercibidos, pues las costumbres de la mayoría de lugares, cuya humanidad quede manifiesta, es similar. Ello de todo a todo.
Sin embargo, a lo largo de la historia, han existido individuos que al desarrollarse en lugares muy cercanos al poder van escalando en tratos inhumanos y muy desquiciados.
Individuos como Blad, el empalador, logró su fama por el salvajismo inmisericorde con que trató a sus adversarios. Dicho nivel de perversion, no se logró de la noche a la mañana. Tampoco con malas intenciones. Para ello se necesita una estructura mental y física que sostenga esa situación. La gradualidad en la que el actor principal va desarrollando esa capacidad destructiva, se adquiere con el tiempo y, por supuesto, con la práctica. A la postre ese actor, como los actores de reparto que le asisten, desarrolla los soportes y la actividad que los ubica en la cumbre de la vileza.
Valga decir que sus asistentes aprueban la actitud del líder porque ellos también comparten sus mismos puntos de vista, mismas aspiraciones y que, llegado el momento, cualquiera de ellos puede ejercer la suplencia. Estas plataformas de soporte mental y físico se van desarrollando con el tiempo. De acuerdo a la experiencia al arrojo y los valores o antivalores logrados por los miembros de determinados grupos, esas personas logran el éxito o el fracaso en determinadas empresas.
Con ello nos referimos a reinados, partidos políticos, sindicatos, cooperativas, países, organizaciones religiosas, banqueros, empresas industriales, deportivas o comerciales, empresas criminales o gremios. Muchas de estas organizaciones se manejan con reglas bien establecidas. Del respeto a los estatutos propios depende el funcionamiento de muchas de aquellas corporaciones. Aunque ocurre también que, a través del tiempo, empiezan a degradarse las instituciones. Las empresas todas se deterioran.
En organizaciones criminales, las reglas escritas son muy extrañas. Generalmente son valores entendidos. Es decir que, al ser dicha corporación un injerto propio de un estado de naturaleza, en relación a un estado de derecho, los estatutos son a criterio del dirigente, tirano o sátrapa.
Ahora bien nuestras sociedades, a lo largo de la historia, han tenido organizaciones de un tipo y de otro. El desacato ha sido promovido incluso por la religion. (Mt 9:15), quizás para justificar sus deslices. Aunque lo más emblemático y sano será lo consensuado por el grueso de la sociedad. Ello respecto a su forma de vida. Con el tiempo ciertamente se degradan las instituciones, entrando las sociedades en un período de reorganización.
Empero, para nuestra civilización han existido organizaciones a las que no ha sido posible meter en cintura, refiriéndome a personas que actúan con el poder que les otorga la economía. Esos tipos escurredizos, sin identidad fija, mismos que han acumulado influencia allende las fronteras. Me pregunto: ¿Estos tipos serán humanos? Pues los seres humanos aprendemos de las formas más extremas.
Sin dolor no se aprecia el placer. Sin amargo no se aprecia lo dulce. Sin odio no apreciamos el amor. Luego ¿Qué habrá en aquellos incognoscibles que les hace irse siempre a los extremos? Sobre todo al que más placer causa. Aunque es controversial, algo que se logra sin mérito, sin esfuerzo, es tan despreciable que se hace poco apetecible.
¿Porqué, aunque son los mayores criminales de ésta, y no sé de cuántas más historias, nunca reciben el castigo merecido? ¿Esos gobiernos mangoneados por aquellos, tomarán conciencia algún día por dejar que hagan de las suyas con la humanidad? Esa situación por la que atravesamos ¿Será un peldaño necesario en la evolución humana? ¿Tenemos, como humanidad, la suficiente madurez para continuar nuestro camino sin la “tutela” de esos aprovechados? ¡Lo sabremos, espero que muy pronto!
¡Saludos amig@s!
