Nuevos productos de canasta básica Diconsa sin fecha de llegada

canasta básica diconsa sagalmex
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Aunque ahora la canasta básica Diconsa tiene los nutrientes suficientes y permite hasta 27 por ciento de ahorro, en las tiendas no saben cuándo llegarán los 17 nuevos alimentos.

 

Itzel Ximena Torres Ramos*

Jalisco.-A más de dos meses de su presentación, nadie sabe cuándo llegarán los 17 nuevos productos de la canasta básica. Las autoridades solo han dicho que se preferirán productos locales para surtir las tiendas, pero ni ellos ni las empleadas de la tienda Diconsa sucursal Centro, en Zapopan, pueden especificar cuándo se unirán a los 23 ya existentes la carne, el huevo fresco y los otros nuevos productos.

Según especialistas en nutrición, la canasta básica con 40 productos es redonda nutricionalmente, no le faltan alimentos. Además, comprar en Diconsa permite un ahorro de hasta 27 por ciento en el gasto de la despensa, que equivale a 84 pesos. Un kilo de maíz en otros lugares cuesta 18 pesos, mientras que en Diconsa 5.50, y las lentejas, que en el supermercado valen hasta a 22 pesos, en Diconsa se adquieren por 8.30 pesos.

Sin embargo, al igual que María Guadalupe Hernández –ama de casa que compraba en la tienda Diconsa de San Pedro Tlaquepaque –, otros 2 millones 636 mil jaliscienses deberán seguir esperando para poder acceder a los beneficios de los nuevos productos.

El pasado 29 de enero, durante una presentación en Cedral, San Luis Potosí, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que la canasta básica se modificaría, al pasar de 23 a 40 productos.

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López Obrador durante anuncio de la nueva canasta básica. Foto: Gobierno de México.

En el artículo “La canasta básica se fortalece con 40 productos” del blog de Diconsa, el organismo menciona que los nuevos 17 productos son: carnes de res, puerco y pollo, tostadas, pan de caja y dulce, huevo fresco, pescado seco, agua purificada, golosinas de amaranto y cacahuate, puré de tomate envasado, ajonjolí y chía, frutas deshidratadas, jamaica y tamarindo naturales, concentrados sin azúcar para elaboración de bebidas, gelatina, garbanzos, chícharos y soya, cuadro básico de frutas y verduras, y pilas.

Diconsa es la red de abasto social más grande del país. Se encarga de llevar productos de la canasta básica y complementarios (para alimentación, nutrición e higiene) a zonas del país en donde no se tiene acceso a ellos por motivos físicos y/o económicos. Todo eso a través el Programa de Abasto Rural (PAR).

El pasado 20 de febrero, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) advirtió posibles desvíos por 325.2 millones de pesos en Diconsa —relativo a la Cuenta Pública de 2017—, a través de convenios con universidades públicas que, a su vez, subcontrataron empresas para dar servicios que no se pueden comprobar (ADN Político, 22 de febrero del 2019). El mismo modo de operar que se documentó en el trabajo periodístico “La Estafa Maestra”.

Sin embargo, en la presentación de la canasta básica en San Luis Potosí se dio a conocer que Segalmex, organismo sectorizado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y creado el 18 de enero de este año, será el nuevo coordinador de Diconsa.

El titular del organismo, Ignacio Ovalle Fernández (exdirector general de la Conasupo y del Instituto Nacional Indigenista) dijo: “Segalmex tiene como misión coordinar el trabajo de Diconsa y Liconsa, que son algunos de sus brazos operativos”.

Hasta ahora eso es todo lo que se sabe sobre la fusión, la nueva administración y la llegada de los nuevos productos de la canasta básica.

El decreto de la creación de Segalmex, publicado en el Diario Oficial de la Federación (18 de enero del 2019) solo menciona, entre otras cosas, que una de las funciones del organismo es coordinar la adquisición de productos agroalimentarios a precios de garantía a los productores y regiones nacionales. No hay nada sobre la fusión de Diconsa y Liconsa.

Por su parte, María Refugio Díaz y Micaela Cruz Medrano, encargadas de la tienda Diconsa de Zapopan, expresan que no tienen “ni idea” de si habrá cambios en la forma en la que hasta ahora han operado, ni de cuándo llegarán los nuevos productos.

“Hasta ahora es una noticia presidencial que todavía no se lleva a cabo. El cómo y cuándo dependen de él (presidente)”, menciona María Refugio.

Incluso el mismo Rafael Mayorga, responsable de prensa de Carlos Lomelí Bolaños, delegado federal en Jalisco, desconoce los datos de algún funcionario de Segalmex que pueda explicar bajo qué parámetros se agregaron los nuevos alimentos de la canasta básica o las implicaciones de la fusión de Diconsa y Liconsa.

La última acción de las autoridades fue la publicación de las Reglas de Operación del Programa de Abasto Rural a cargo de Diconsa, en el Diario Oficial de la Federación el 27 de febrero de 2019. En dichas reglas sólo se enlistan los 40 productos en los anexos.

 

Lo que sí se sabe

De acuerdo con el “Estudio sobre la estimación de la variable latente del Abasto Local Suficiente y Adecuado”, publicado en octubre 2016 por Diconsa, el PAR no otorga subsidios a sus beneficiarios, como lo hacen otros programas sociales del gobierno. La forma en la que trabaja es buscando al menos un 15 por ciento de ahorro en el precio de los productos que distribuye, beneficio como el que disfrutaba la ama de casa María Guadalupe al comprar en las tiendas comunitarias.

Además, el programa también incluye un ahorro indirecto, traducido en tiempo de traslado, para los beneficiarios que viven en una comunidad en donde no existe una tienda para comprar sus alimentos.

María Refugio Díaz y Micaela Cruz Medrano explican que la sucursal de Diconsa en donde trabajan funciona como centro de negociación. Ahí los proveedores de los productos de la canasta básica y los encargados de Diconsa acuerdan la reducción de los precios de los alimentos y artículos de higiene, para lograr el ahorro que busca el PAR.

El martes 19 de febrero, esta reportera hizo una comparación de los productos de la canasta básica que hay en las tiendas Diconsa (los 23 originales), con los precios de los mismos artículos en la tienda de abarrotes “La Tradicional”, ubicada en el centro de Zapopan, y en el supermercado Mega Soriana Zapopan, localizada en Rafael Sanzio.

Los resultados de la comparación mostraron que, hasta esa fecha, 14 de los 23 productos revisados tienen menor precio en las sucursales de Diconsa. El costo total de la canasta básica en tiendas comunitarias es de 349.89 pesos, 26.95 por ciento más barata que en el supermercado (129 pesos menos) y 17.18 por ciento más barata que en la tienda de abarrotes (72.29 pesos menos).

Los productos de la canasta básica que hasta el momento se distribuyen en Diconsa son de marcas nacionales que se pueden encontrar en supermercados y otras tiendas. Algunas son Nescafé, atún Tuny, jabón Lirio, Clemente Jacques, La Moderna, Gamesa, entre otros.

Además, Diconsa y Liconsa tienen sus propias marcas, y en las tiendas comunitarias se pueden encontrar 11 productos con etiquetas de esas dependencias.

Dichos productos son: aceite vegetal, harina de maíz, harina de trigo, jabón de lavandería, pasta para sopa, detergente en polvo, jabón de tocador, sal de mesa, leche en polvo, leche entera y leche semidescremada.

“En todos los casos se preferirán productos regionales, en lugar de traerlos empacados de zonas distantes, con lo que se favorece la economía de las localidades y se reduce el costo de traslados”, dijo Ovalle en la presentación de la canasta básica, que se transmitió en la cuenta oficial de Periscope del Gobierno de México.

 

Los beneficiarios

Según la página web del gobierno de México, los lineamientos de cobertura del PAR incluyen dos puntos principales: ser de alta o muy alta marginación y no contar con un servicio de abasto local suficiente y adecuado. Eso significa que cualquier localidad con esas características tiene derecho a que en su comunidad se instale una tienda Diconsa.

La marginación se mide con un índice del Consejo Nacional de la Población (CONAPO), que considera carencias en educación, vivienda, ingresos monetarios y distribución de la población.

Estimaciones del CONAPO, basadas en el Censo de Población y Vivienda 2010, indican que, de los 125 municipios de Jalisco, cuatro de ellos tienen un nivel de marginación muy alto: Mezquitic, Bolaños, Chimaltitán y Santa María del Oro; y uno de ellos alto: Cuautitlán de García Barragán.

Por otro lado, el “Estudio sobre la estimación de la variable latente del Abasto Local Suficiente y Adecuado” define dicha característica como la capacidad de una comunidad para acceder física y económicamente a todos los productos de la canasta básica Diconsa.

Hasta 2015, la población de Jalisco que no contaba en todo momento con alimentos nutritivos suficientes para satisfacer sus necesidades era de más de un millón 212 mil, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Hasta agosto del 2018, el directorio de Diconsa tenía registradas 627 tiendas comunitarias en 543 localidades diferentes de Jalisco. En una entrevista vía telefónica con una empleada de Diconsa de Zapopan que prefirió no dar su nombre, la trabajadora dijo que por la cantidad de habitantes de las localidades en las que hay tiendas comunitarias, aproximadamente 2 millones 636 mil personas pueden ser beneficiarias del PAR en Jalisco.

Una canasta básica saludable

Que haya una tienda Diconsa cerca del hogar de las personas no significa que tengan seguridad alimentaria garantizada. En los establecimientos todavía no hay frutas, verduras, proteínas de origen animal, ni ningún producto de los que se incluyeron en la canasta básica recientemente.

La calidad de los alimentos también es importante. María Guadalupe, la exbeneficiara de Diconsa, asegura que los productos que compraba siempre estaban dentro de la fecha límite de caducidad y sabían bien, pero hace algunos días, la fundación Changing Markets dio a conocer que la harina de maíz Diconsa está muy por debajo del requisito legal de hierro y zinc que debe de tener este producto.

“¡Al grano!: ¿Qué marcas de harinas incumplen con la normativa de fortificación mexicana?”, es el nombre de la investigación que prueba que Diconsa está violando la ley y que, por la menos con la harina de maíz, no cumple su objetivo: llevar alimentos nutritivos a la población más necesitada.

Paulo Orozco Hernández, licenciado en Nutrición por la Universidad de Guadalajara (UdeG), con experiencia en trabajo de nutrición comunitaria con población rural e indígena, dice que el problema principal de los alimentos de Diconsa, aun cuando se agreguen los nuevos, es que muchos de ellos son ultraprocesados.

Entre los productos complementarios, que no son de la canasta básica pero sí se distribuyen en Diconsa, hay bebidas de la marca Coca Cola, Pepsi, Jumex y galletas de Gamesa.

“La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que todos estos alimentos ultraprocesados son el principal vector de la epidemia de enfermedades crónico degenerativas, como la obesidad y la diabetes”, dice Paulo.

Con respecto a este tema, el titular de Segalmex declaró que en las tiendas comunitarias habrá anuncios de advertencia sobre las consecuencias de consumir algunos alimentos en exceso.

A pesar de eso, Orozco Hernández considera que la canasta con 40 productos “nutricionalmente es bastante redonda”, y que el mayor acierto es el cuadro básico de frutas y verduras.

Después de un análisis sobre cada uno de los alimentos por parte del nutriólogo, él asegura que no hay ningún otro que agregar. Al contrario, hay algunos que se podrían quitar, ya sea porque son ultraprocesados o porque no aportan nada positivo ni negativo a la salud.

Estos alimentos son: las tostadas, la gelatina, el chocolate en polvo y las galletas.

Desde el punto de vista del licenciado en nutrición, el PAR y la canasta básica Diconsa son la media correcta para atender casos extremos y urgentes de inseguridad alimentaria, pero no deben llegar al paternalismo. Se le debe enseñar a la gente a ser autosuficiente.

“Esto (el PAR) es como una aspirina, mientras podemos atacar la verdadera causa del problema que es la pobreza”, puntualizó el entrevistado.

 

Para saber:

Los 23 productos que ya formaban parte de la canasta básica son:

  1. Maíz blanco o no blanco
  2. Frijol envasado o a granel
  3. Arroz envasado o a granel
  4. Azúcar estándar
  5. Harina de maíz
  6. Aceite vegetal comestible
  7. Atún
  8. Sardina
  9. Leche en polvo
  10. Chiles jalapeños, chipotle, rajas o serranos enlatados
  11. Café soluble
  12. Sal de mesa
  13. Avena
  14. Pasta para sopa
  15. Harina de trigo
  16. Chocolate en polvo
  17. Galletas marías, de animalitos o saladas
  18. Lentejas
  19. Jabón de lavandería
  20. Jabón de tocador
  21. Papel higiénico
  22. Detergente en polvo
  23. Crema dental

 

*Estudiante de Periodismo del ITESO.