Pablo Iglesias llama a México y Brasil a construir su propia soberanía informativa

Guadalajara, Jalisco.- Ante los constantes embates de los conglomerados de comunicación y los giros geopolíticos globales, México enfrenta un riesgo latente de subordinación narrativa y de soberanía frente a los intereses de Estados Unidos (EU).

Así lo advirtió el politólogo y comunicador español Pablo Iglesias durante su conferencia “Democracia, Comunicación y Batalla Cultural en el Siglo XXI”, impartida ayer en el Congreso del Estado de Jalisco.

De acuerdo con el exvicepresidente del Gobierno de España, la estrategia de injerencia norteamericana en la región ya no opera únicamente mediante la vía económica o militar, sino a través del control mediático.

“El poder político del siglo XXI ya no se dispute de manera principal en los parlamentos, sino en los medios de comunicación y las plataformas digitales, que son los que construyen el sentido común”, sentenció.

*Las “presidencias estadounidenses” en la región*

Para ilustrar este diagnóstico, Iglesias analizó los casos de Ecuador y Colombia, argumentando que diversos sectores e instituciones han terminado por alinearse de forma irrestricta con la agenda de Washington.

“A veces hay presidentes en América Latina que parecen más portavoces del Departamento de Estado o de los intereses estadounidenses que representantes de los pueblos que los votaron”, aseveró al referirse al uso geopolítico de las narrativas de seguridad y combate al crimen organizado para legitimar agendas dictadas desde el exterior.

Iglesias extendió este análisis hacia el continente europeo, asegurando que el viejo continente padece una dinámica similar de dependencia, “Europa ha renunciado a su propia soberanía geopolítica e informativa para convertirse en un mero actor subordinado a la estrategia y las directrices de la OTAN y de EU”.

*Redes de comunicación propias: el eje México-Brasil*

Frente a este escenario, el fundador de Canal Red urgió a las naciones latinoamericanas a blindar sus democracias mediante la creación de plataformas de comunicación soberanas.

De forma particular, subrayó la trascendencia de que potencias regionales como México y Brasil encabecen la construcción de redes mediáticas públicas e independientes que sirvan como contrapeso defensivo.

“Si México y Brasil no construyen sus propios aparatos de comunicación soberanos, la información y la agenda pública de América Latina las van a seguir redactando desde Washington o Miami”, advirtió el politólogo, haciendo énfasis en que la autonomía política es imposible sin soberanía informativa.

*Redefinir la disputa ideológica*

También abordó el enfrentamiento entre las narrativas de la izquierda y la derecha en la era digital. Criticó la complacencia de los sectores progresistas frente al avance del discurso conservador, “la izquierda comete un error trágico cuando piensa que tener la razón es suficiente; las batallas culturales no se ganan con verdades morales, se ganan disputando el lenguaje, la emoción y la hegemonía mediática”.

Sostuvo que trascender la polarización actual exige entender que los medios masivos no son simples transmisores de hechos, sino los verdaderos actores políticos que construyen la realidad diaria de los ciudadanos, “los medios de comunicación no informan sobre la política; son la política. Y quien no disputa ese terreno, simplemente renuncia a gobernar”, afirmó.