Promesa incumplida: El Mundial de la FIFA expone el olvido del transporte nocturno en Guadalajara

Por: Eduardo Esquivel Torres

A pesar de los compromisos previos a la Copa Mundial de la FIFA 2026 para reactivar el sistema de transporte público nocturno, conocido históricamente como “El Búho”, las autoridades estatales incumplieron la implementación de este servicio de manera generalizada y permanente, dejando sin una alternativa de movilidad tanto a los aficionados como a miles de trabajadores nocturnos de la ciudad.

En lugar de poner en marcha una red formal de transporte durante la madrugada, la Secretaría de Transporte (Setran) optó por un esquema de contingencia exclusivo para el torneo, denominado “Ride al Estadio”.

Esta estrategia limitó la movilidad a circuitos específicos que operaban únicamente desde 10 puntos de conexión hacia el Estadio Guadalajara, ignorando las necesidades de conectividad del resto de la metrópoli.

Encuestas académicas reflejan que más del 73 % de la población considera indispensable contar con un sistema de transporte nocturno para proteger la movilidad de trabajadores de sectores como los servicios, el comercio y la industria.

Especialistas en movilidad de la Universidad de Guadalajara señalan que el temor al fracaso operativo, la inseguridad y la falta de un presupuesto sostenible han sido las razones recurrentes de la actual administración para mantener congelado el proyecto de “El Búho”.

La respuesta gubernamental ante la demanda de transporte durante la madrugada se redujo a una ampliación condicionada de los horarios de Mi Macro Calzada y del Tren Ligero.

Estos sistemas masivos únicamente extendieron sus operaciones poco después de la medianoche durante los días de partido, una medida insuficiente para una ciudad que mantiene actividad las 24 horas del día.

Esta parálisis institucional terminó por propiciar una especie de “privatización” de la movilidad nocturna. La mayor parte de los traslados durante la madrugada, tras las jornadas mundialistas, quedó en manos de las plataformas digitales de transporte privado, las cuales absorbieron más de 36 mil servicios durante los días de juego.

Esta situación obligó a los usuarios a pagar tarifas dinámicas elevadas ante la falta de una alternativa pública, económica y segura.

Estudios integrados en el repositorio de la Universidad de Guadalajara señalan que las dependencias gubernamentales carecen de indicadores estadísticos específicos sobre los viajes nocturnos. En consecuencia, los planes se basaban en datos antiguos y correspondientes a horarios diurnos, lo que impidió el diseño de rutas óptimas.

Los académicos sostienen que el proyecto “Búho Nocturno” colapsó cuando el gobierno lo dejó en manos de transportistas privados que exigían una rentabilidad económica inmediata, en lugar de concebir la movilidad nocturna como un derecho social y una obligación del Estado.

A pesar de estar contemplado en la Ley de Movilidad del Estado de Jalisco, el servicio continúa sin reactivarse debido a la resistencia de los transportistas por los altos costos de operación y la baja demanda inicial registrada, de apenas 768 viajes diarios frente a los 30 mil proyectados originalmente.