Por: Eduardo Esquivel Torres
Viernes 29 de mayo de 2026. – El gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, anunció una nueva ampliación de Mi Macro Periférico hacia el centro de Tonalá, presumiendo un sistema de 46 kilómetros y 48 estaciones como “el más largo de Latinoamérica”.
El anuncio oficial se dio al entregar un kilómetro de laterales de concreto hidráulico, ciclovías y alumbrado en el Periférico Oriente para conectar las nuevas estaciones El Bethel y Zapotlanejo.
El mandatario estatal aseguró que el objetivo es consolidar el mejor sistema de transporte del país; sin embargo, este discurso contrasta con el rezago en el servicio que padecen miles de usuarios diariamente.
El alcalde de Tonalá, Sergio Chávez Dávalos, y el titular de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), David Zamora Bueno, respaldaron el proyecto argumentando que se abate un rezago histórico y se mejorará la calidad de vida en el oriente del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).
No obstante, colectivos ciudadanos y usuarios recurrentes han criticado que se priorice el crecimiento de la infraestructura sin antes resolver las deficiencias críticas que arrastra el sistema desde su inauguración.
Detrás de la narrativa gubernamental de modernidad “al estilo Jalisco”, la realidad en las calles exhibe un panorama de abandono en varios tramos del macrobús:
Diversos puntos del Periférico presentan estructuras vandalizadas, sin personal de seguridad y con elevadores o escaleras eléctricas descompuestas de forma permanente.
Las frecuencias de paso de las unidades articuladas y de las rutas alimentadoras son insuficientes, provocando largas filas y retrasos crónicos.
A pesar de las intervenciones en laterales, los puentes peatonales y los entornos de las estaciones sufren de falta de mantenimiento crónico y fallas en el alumbrado público, exponiendo a los pasajeros a asaltos.
