Por: Eduardo Esquivel Torres
Viernes 4 de abril de 2025.- Seis de la mañana…El ruido de las pequeñas llantas de su maleta era su único acompañante. El ritmo veloz de sus pasos y a la mitad de la calle delataba cierta ansiedad de llegar a tiempo a su cita.
La delgadez de su cuerpo era visible a pesar de la poca luz tímida de algunas lámparas. El pantalón de mezclilla y blusa blanca combinaban con su rostro moreno claro y cabello corto sin rebasar los 19 años de edad y con cierto aire de independencia en su mirada.
Sin embargo, el ritmo acelerado de sus cortas piernas de pronto termina y decide cruzar la avenida para parar en la esquina. Voltea para un lado y a otro. Pero la espera no es larga. Una camioneta blanca se acerca y para a un lado de la mujer.
Resalta un brazo en la puerta del copiloto con movimientos constantes y ella con su cabeza asienta constantemente con un si. La conversación es breve, ella levanta su maleta y sube a la parte trasera de la camioneta. Retrocede y se encamina hacia el periférico.
Seis de la mañana…Sus edades no pasan de los 30 años, ambos son delgados y con pantalón de mezclilla. Uno de ellos con una mochila en su espalda esperan en la misma esquina que la joven. Conversan y a la vez miran hacia ambas avenidas.
La camioneta blanca se hace presente, para a un lado de ellos y se acercan del lado del copiloto. De nueva cuenta resalta un brazo con movimientos y los jóvenes asientan con un si. Ambos se miran por un momento y suben a la parte trasera de la camioneta. Retrocede y se dirige hacia el periférico.
Seis de la mañana…En la esquina no hay nadie en esta ocasión, pero la camioneta blanca se hace presente de nuevo. Para por unos segundos y arranca. Regresa poco después y tampoco hay personas. Espera un poco más y se va hacia el periférico.
Punto de encuentro sucedió en el municipio de Zapopan… ¿para qué?. Cuestión de trabajo real o engaño para reclutar a jóvenes.