Cerca de las 21 horas del lunes pasado, ocho sujetos que llegaron a bordo de tres camionetas a una taquería en la colonia La Cima, en Zapopan, estuvieron a punto de provocar una masacre luego de disparar a quemarropa contra cinco comensales que estaban a la mesa. Dos de ellos murieron y tres resultaron heridos. Milagrosamente, la masacre no se consumó. Días antes, en Tonalá, Tlajomulco…, hubo otros asesinatos con tufo de ejecuciones. Ayer, en su mañanera, Claudia Sheinbaum y su gabinete de seguridad alardearon de una disminución de 51% de homicidios dolosos: de 86.9 diarios en septiembre de 2024 a 42.5 en julio de este año, “porque la estrategia de seguridad (con humanismo, dijo) ha funcionado”. Ojalá sea así y no meros datos.




