Por: Eduardo Esquivel Torres
Jueves 12 de febrero.- El Congreso del Estado de Jalisco analiza aumentar hasta 12 años de prisión las penas contra quienes provoquen la muerte en accidentes viales bajo el influjo del alcohol o las drogas.
Actualmente, el Código Penal establece en su artículo 63 que la pena por este delito va de 4 a 10 años de prisión.
De acuerdo con la diputada Yussara Canales González, promotora de la iniciativa, es necesario establecer como agravante el estado de ebriedad, eliminando el criterio restrictivo basado exclusivamente en un umbral elevado de concentración de alcohol.
Además, se propone incorporar nuevas agravantes, como abandonar el lugar del accidente sin prestar auxilio cuando se tenga la posibilidad de hacerlo, así como no respetar la luz roja del semáforo cuando ello derive en homicidio culposo.
El Código Penal de Jalisco contempla actualmente como agravante en el homicidio culposo por tránsito de vehículos únicamente cuando el conductor rebasa los 150 miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre.
Sin embargo, estudios científicos internacionales señalan que con niveles mucho menores las capacidades de conducción ya se ven significativamente afectadas.
“La ley fija un umbral demasiado alto frente a la evidencia científica”, señaló la legisladora, al advertir que una persona con reflejos deteriorados y capacidad de reacción disminuida podría no enfrentar una agravante penal si no rebasa ese límite.
