Martes 31 de marzo.— El retraso en la publicación de cédulas y en la generación de reportes dentro de la Alerta Nacional de Búsqueda afecta de manera directa las posibilidades de localizar a personas desaparecidas, advirtió Jorge Ramírez.
El especialista de la Universidad de Guadalajara explicó que el tiempo es un factor determinante en estos casos, ya que las primeras horas tras una desaparición son clave para lograr una localización, especialmente con vida.
“Existe una convicción de que las primeras 72 horas son críticas para localizar a una persona desaparecida; sin embargo, la ventana de oportunidad puede reducirse incluso a las primeras 24 horas. Después de ese periodo, las probabilidades disminuyen considerablemente”, señaló.
El académico también cuestionó los procesos institucionales, al señalar que en ocasiones son las propias autoridades encargadas de recibir las denuncias las que generan demoras, ya sea por obstáculos administrativos o por la tardanza en integrar los reportes.
Estas demoras, indicó, provocan que las alertas pierdan efectividad, ya que no se activan de manera oportuna, limitando las acciones inmediatas de búsqueda y reduciendo las posibilidades de encontrar a las personas desaparecidas.




