Select Page

Retroceso en número de alcaldesas en Jalisco

Retroceso en número de alcaldesas en Jalisco

De 30 mujeres alcaldesas que llegaron a dirigir sus municipios después del proceso electoral de 2018, este año solo entre 23 y 24 mujeres ocuparán el cargo tras el proceso electoral de 2021. Este retroceso ya se veía venir, ante la serie de obstáculos que impusieron los partidos políticos, primero en el Congreso local ante la Reforma Electoral y después en el propio Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco.

De esta manera, se emitieron lineamentos de paridad que no garantizaban la participación plena de las mujeres en los municipios de mayor importancia geográfica y económica. El porcentaje de habitantes que gobernarán las mujeres será ínfimo, al llegar a demarcaciones pequeñas en población y recursos.

Si bien es cierto que hubo más de 950 planillas encabezadas por mujeres e incluso hubo partidos políticos que encabezaron más de la mitad de sus planillas con ella, lo cierto es que hay un retroceso en la presencia en el ámbito municipal.

Los partidos políticos deben dar explicaciones de qué es lo que están haciendo mal. También toca al nuevo Congreso estatal hacer una reforma efectiva que garantice la presencia de las mujeres en candidaturas a nivel gubernatura y en los principales municipios de la entidad.
Hace falta (des)generizar a las instituciones públicas y a los partidos políticos, como bien lo señala Flavia Freidenberg, politóloga y académica de la Universidad Nacional y Autónoma de México, quien sostiene que la existencia de brechas de género en las instituciones limita las oportunidades de desarrollo sostenible con igualdad social.

“Durante mucho tiempo a muchas personas les ha parecido natural que las instituciones públicas reproduzcan las relaciones asimétricas que se han construido socialmente entre hombres y mujeres. Las leyes y las políticas públicas no son neutrales y pueden producir, reforzar o eliminar las desigualdades de género. Lo mismo pasó con la democracia. A muchos no les importó que, aún cuando se respetaran todos los procesos que garantizaran una elección de calidad, los que competían y los que ganaban fueran casi siempre de un solo sexo. La política era (y sigue siendo en muchos lugares) cosa de hombres.

“A pesar de las transformaciones legales realizadas en los países de América Latina en las tres últimas décadas obligando a los partidos a ubicar mujeres en las candidaturas… y del mayor número de mujeres en cargos de representación popular (de 9% a 30% a nivel legislativo nacional según CEPAL), las instituciones públicas continúan estando generizadas, ya que las mujeres enfrentan más obstáculos que los hombres cuando quieren acceder y ejercer el poder (techos de cristal, suelos pegajosos, techos de billetes, laberintos de poder) y enfrentan estereotipos de género y técnicas sutiles de dominación (invisibilización, retención de información, gaslighting, mansplaining, manterrupting, bropropiating, cosificación, doble castigo, entre otros). Que las instituciones estén ‘generizadas’, ha dicho.

Como define la socióloga norteamericana Joan Acker, significa que dentro de las instituciones se reproducen valores, reglas, prácticas y discursos que suponen cierta superioridad de los atributos culturales masculinos, que los recursos de poder, los incentivos y la visibilidad del trabajo se distribuyen de manera asimétrica beneficiando a los hombres, cristalizándose todas esta lógica en el marco de reglas, prácticas y procedimientos donde lo femenino suele estar subordinado y devaluado respecto a lo masculino.

Si bien para algunos esta descripción es ajena —porque observan a las instituciones desde la distancia o desde sus privilegios—, la mayoría de las mujeres perciben la desigualdad de manera cotidiana. Pues sí, tiene razón Flavia Freidenberg, dejemos de normalizar que los hombres sean los únicos que pueden gobernar.

Se debe garantizar que en las próximas elecciones se desgenerice la política para garantizar que se cubra la deuda histórica con las mujeres a quienes queremos ver gobernando Guadalajara, la zona metropolitana y porqué no, el Estado mismo.

 

medium.com/dra-lupitaramos
@dralupitaramosp
lupitaramosponce@gmail.com
Canal de YouTube.

Comentarios

Acerca del autor

Guadalupe Ramos Ponce

María Guadalupe Ramos Ponce es doctora en Cooperación y Bienestar Social por la Universidad de Oviedo, además de investigadora y académica de la Universidad de Guadalajara. Funge también como coordinadora del Comité de América Latina y El Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer en México (CLADEM) en Jalisco.

Videocolumnas

Loading...

Tweets Recientes

anúnciate aquí-partidero-publicidad

Hemeroteca